Ir al contenido

Capítulo 9. Mecanismo de acomodación: modelo de Helmholtz y evidencia experimental

PBR-C09 Versión 0.2 Borrador profesional auditado Evidencia revisada: 2026-08-15 40 referencias

Una teoría de la acomodación debe explicar algo más que el aumento de potencia al mirar de cerca. Ha de enlazar una orden neural con la contracción del músculo ciliar; mostrar cómo cambian las cargas de una red zonular tridimensional; describir la deformación de cápsula, corteza y núcleo; predecir espesor, diámetro, posición y curvaturas; y reproducir la potencia, las aberraciones y la dinámica que se miden en el ojo vivo. También debe funcionar en distintas edades y graduaciones sin confundir una imagen anatómica con una medida de fuerza.

El modelo formulado por Hermann von Helmholtz en 1855 continúa proporcionando la explicación de referencia. En su núcleo, la mirada lejana mantiene una tracción que aplana el cristalino; al contraerse el músculo ciliar, el anillo se estrecha y disminuye la carga centrífuga efectiva; la cápsula y el contenido lenticular adoptan una forma más gruesa y de menor diámetro; las superficies se hacen más curvas y aumenta la potencia.[1] La reconstrucción histórica también explica por qué no deben trasladarse sin más al ser humano mecanismos observados en otras especies.[2] La formulación fue extraordinaria para los instrumentos disponibles, aunque la lectura moderna no debe convertirla en un dibujo rígido donde todas las fibras zonulares cambian de tensión de forma idéntica.

La evidencia humana in vivo converge en la dirección global. Durante acomodación aumenta el espesor, disminuye el diámetro ecuatorial, se reducen los radios de las superficies anterior y posterior y el centro del cristalino avanza ligeramente. Un metaanálisis de 19 estudios confirmó esas direcciones, pero mostró una heterogeneidad muy alta para varias pendientes.[3] Por tanto, existe un patrón robusto, no una constante universal de milímetros por dioptría.

Las técnicas responden a preguntas diferentes. Las imágenes de Purkinje y Scheimpflug permiten estimar curvaturas centrales; la OCT añade resolución, dinámica y topografía tridimensional, aunque el iris oculta el ecuador; la UBM ve detrás del iris en un meridiano; y la resonancia magnética muestra el anillo ciliar, el ecuador y la forma completa con menor resolución espacial y temporal. Los estiradores de cristalino relacionan fuerza, dimensiones y potencia ex vivo. Los modelos de elementos finitos pueden integrar esas observaciones, pero su resultado depende de la precarga, las inserciones, la ley material y las condiciones de contorno introducidas.

El cristalino tampoco es una bolsa homogénea. El volumen cambia poco dentro del error experimental, mientras la superficie capsular disminuye y el contenido se redistribuye. Núcleo y corteza no se deforman por igual. El gradiente de índice de refracción —GRIN— puede variar durante acomodación y añadir potencia a la obtenida por las superficies. La aberración esférica suele desplazarse hacia valores más negativos, resultado incompatible con describir el proceso como una simple conversión de toda la lente en una esfera.

El modelo clásico está mejor respaldado en su cinemática global que en su mapa regional de tensiones. No existe aún una tensiometría zonular humana in vivo que indique cuánto se descargan o cargan los haces anteriores, ecuatoriales, posteriores y vítreos. Distintas distribuciones de fuerzas pueden generar una geometría central semejante, especialmente si cambian la cápsula, la razón de rigidez núcleo–corteza o la forma inicial.

Dos trabajos publicados en 2025 reabrieron una cuestión esencial: midieron cristalinos jóvenes aislados, sin zónula, y calcularon una potencia central semejante a la del estado lejano, no a la máxima acomodación. La observación contradice una predicción fuerte de la versión más literal de Helmholtz y no debe omitirse. Tampoco basta por sí sola para sustituir la convergencia in vivo: los ojos eran post mórtem, una superficie se apoyaba durante la medida, la potencia se modeló desde la zona central y no se observó el tránsito fisiológico con fuerza, forma, GRIN y refracción simultáneos.

La conclusión no es un empate indiferenciado. El estrechamiento del anillo ciliar, la reducción del diámetro lenticular y el aumento de espesor y curvatura durante acomodación humana están sólidamente sustentados. Lo abierto es cómo se distribuye la tensión en una red que nunca deja de estabilizar el cristalino, qué parte exacta de la potencia procede de superficies e índice interno y cuál es el estado mecánico real «sin carga». La mejor versión contemporánea de Helmholtz es, por ello, un marco de relajación neta y remodelado capsulolenticular, enriquecido por biomecánica regional, GRIN y control tridimensional.

Al finalizar el capítulo, el lector podrá:

  1. reconstruir el modelo de Helmholtz sin atribuirle simplificaciones posteriores;
  2. convertir una teoría mecánica en predicciones anatómicas y ópticas contrastables;
  3. separar contracción ciliar, tensión zonular, deformación capsular, cambio de forma y aumento de potencia;
  4. explicar los cambios acomodativos de espesor, diámetro, radios, asfericidad, superficie, volumen y posición;
  5. distinguir forma central visible de geometría completa estimada;
  6. comparar la información que aportan Purkinje, Scheimpflug, OCT, UBM y resonancia;
  7. interpretar pendientes por dioptría de demanda y de respuesta sin tratarlas como equivalentes;
  8. integrar superficies externas, GRIN, núcleo, corteza y aberraciones;
  9. valorar la evidencia de estiradores humanos y de primates sin trasladarla automáticamente al ojo vivo;
  10. reconocer qué supuestos gobiernan un modelo de elementos finitos;
  11. analizar la objeción de los cristalinos aislados publicada en 2025;
  12. formular criterios experimentales para comparar teorías y evaluar tecnologías restauradoras.

1.1. Una cadena causal, no una lista de movimientos

Sección titulada «1.1. Una cadena causal, no una lista de movimientos»

La acomodación objetiva es un cambio de refracción. La persona puede desear enfocar, converger, contraer la pupila y sentir esfuerzo sin conseguir la potencia esperada. Del mismo modo, una imagen puede mostrar movimiento del músculo o del cristalino sin cuantificar dioptrías. Para explicar el mecanismo se necesita una cadena completa:

comando neural → contracción ciliar → redistribución de tensión → deformación capsulolenticular → cambio óptico → nueva imagen retinal

Cada flecha contiene una relación que podría fallar. La contracción puede persistir con una excursión pequeña; el desplazamiento puede no transmitir la fuerza necesaria; una lente puede moverse sin cambiar suficiente potencia; y una pupila pequeña puede mejorar la lectura sin aumentar la acomodación. Esta separación será especialmente importante al estudiar presbicia y LIO acomodativas.

La demanda acomodativa es la vergencia que corresponde a la distancia del objeto bajo una convención óptica. La respuesta es la variación refractiva medida. El estado mecánico incluye posiciones, fuerzas, deformaciones y tensiones internas. No existe una relación uno a uno perfecta entre los tres.

Un estímulo de 6 D puede provocar una respuesta menor. Si el estudio divide 0,36 mm de engrosamiento entre 6 D de demanda, obtiene 0,06 mm/D; si la respuesta real fue 4 D, el mismo cambio equivale a 0,09 mm/D de respuesta. Ambas cifras son aritméticamente correctas y fisiológicamente distintas. Cuando una publicación no mide la respuesta, el capítulo hablará de demanda o estímulo, no de acomodación conseguida.

1.3. Observación, reconstrucción e inferencia

Sección titulada «1.3. Observación, reconstrucción e inferencia»

Conviene etiquetar tres niveles:

  • observado: borde, reflejo, señal o refracción registrada por un instrumento;
  • reconstruido: magnitud calculada mediante corrección óptica, segmentación o un modelo de forma;
  • inferido: fuerza, rigidez o mecanismo considerado capaz de producir la observación.

Una OCT observa las superficies dentro de la pupila, corrige distorsiones y puede reconstruir radios. Si estima el ecuador oculto mediante una familia de formas, el diámetro es una reconstrucción. Si a partir de esa forma se calcula tensión zonular, se ha añadido una inferencia mecánica. Los tres niveles son legítimos si permanecen visibles.

Antes de localizar el mecanismo en el cristalino se propusieron cambios corneales, elongación del globo y desplazamientos globales. La investigación histórica muestra que las especies animales emplean soluciones distintas y que muchas controversias surgieron al trasladar mecanismos de aves, peces o mamíferos no humanos al ojo humano.[2]

Helmholtz utilizó imágenes reflejadas por las superficies oculares y medidas ópticas para demostrar que el cristalino se hacía más convexo al mirar de cerca. Propuso que la contracción del músculo ciliar reducía la tensión ejercida por la zónula y permitía que la elasticidad del conjunto capsulolenticular recuperara una forma más redondeada. La visión de lejos correspondía a tracción y aplanamiento; la de cerca, a liberación y remodelado.

La versión mínima contemporánea contiene cuatro ideas:

  1. el músculo ciliar es el actuador activo;
  2. la zónula transmite y redistribuye cargas entre músculo y cápsula;
  3. cápsula y contenido lenticular forman una estructura deformable y precargada;
  4. la reducción neta de tracción aplanadora permite una forma de mayor potencia.

«Reducción neta» es más exacto que «todas las zónulas quedan flojas». El cristalino debe seguir centrado durante sacádicos, cambios posturales y aceleraciones. Una red que perdiera toda tensión sería mecánicamente inestable. Algunas fibras pueden descargar, otras variar de ángulo y otras conservar o aumentar su función estabilizadora. El núcleo de Helmholtz puede sobrevivir a esta precisión si la resultante aplanadora disminuye.

2.3. Predicciones que una teoría debe superar

Sección titulada «2.3. Predicciones que una teoría debe superar»

Una teoría útil debe anticipar de manera conjunta:

  • el cambio del diámetro del anillo ciliar;
  • la relación entre anillo y ecuador lenticular;
  • el espesor axial y el diámetro ecuatorial;
  • los radios y la asfericidad de ambas superficies;
  • el volumen, el área y el plano ecuatorial;
  • la redistribución interna del núcleo, la corteza y el GRIN;
  • la potencia, la aberración esférica y otras aberraciones;
  • la estabilidad y la posición del cristalino;
  • la fuerza necesaria y su cambio con edad;
  • la dinámica de acomodación y desacomodación.

Un modelo que reproduzca únicamente la curvatura anterior no queda validado. Tampoco queda refutado porque una observación periférica difiera si esa observación depende de otra capa no incluida. La comparación debe ser multivariable.

3. La geometría global que emerge de la evidencia

Sección titulada «3. La geometría global que emerge de la evidencia»

La síntesis más reciente de geometría humana incluyó 19 estudios publicados hasta noviembre de 2023. Por dioptría, el espesor aumentó alrededor de 0,04 mm, el diámetro disminuyó 0,06 mm, los radios anterior y posterior se redujeron 0,53 y 0,14 mm y el centro avanzó 0,01 mm. La dirección favorece el patrón de Helmholtz. Sin embargo, la heterogeneidad I² alcanzó 96,6 % para espesor, 96,5 % para radio anterior y 94,7 % para radio posterior.[3]

La alta heterogeneidad no invalida el patrón. Advierte que edad, refracción, rango, instrumento, corrección de distorsión, zona de ajuste y uso de demanda o respuesta cambian la pendiente. Los promedios sirven para reconocer magnitudes aproximadas; no son factores de conversión clínicos.

Al aumentar el espesor, el polo anterior avanza y reduce la profundidad de cámara anterior. El polo posterior puede permanecer casi estable o desplazarse ligeramente hacia atrás, de modo que el aumento de espesor sea mayor que el avance anterior. La posición del centro depende de cómo se defina: punto medio de los polos, centro de masa, plano ecuatorial o vértice nuclear.

Esta distinción evita una aparente contradicción. El cristalino puede engrosarse a ambos lados de su centro, avanzar como conjunto una pequeña cantidad y, al mismo tiempo, mostrar un polo posterior que retrocede. «Se desplaza hacia delante» no sustituye a describir cada referencia.

3.3. Diámetro ecuatorial y espacio circumlental

Sección titulada «3.3. Diámetro ecuatorial y espacio circumlental»

La disminución del diámetro ecuatorial es una predicción decisiva porque diferencia una forma más gruesa y estrecha de otra que aumenta grosor mientras se expande. RM, ultrasonido y reconstrucción OCT convergen en la reducción. El anillo ciliar suele disminuir más que el diámetro lenticular, pero eso no permite calcular directamente la holgura o la tensión de cada fibra.

El espacio circumlental es una geometría tridimensional, no un hueco uniforme. Cambian el ángulo, la longitud y la precarga de haces que se insertan en bandas distintas. La reducción de dos diámetros concéntricos no indica que toda la zónula se acorte en la misma cuantía.

4. Curvaturas y asfericidad: el legado de Purkinje y Scheimpflug

Sección titulada «4. Curvaturas y asfericidad: el legado de Purkinje y Scheimpflug»

Un radio describe una esfera o la curvatura local de una superficie. El cristalino es asférico y presenta astigmatismo e irregularidades. Por eso, el radio calculado puede variar con el diámetro analizado y con la ecuación de ajuste. La potencia depende además de la segunda superficie, el espesor y el índice.

Dubbelman, van der Heijde y Weeber estudiaron 65 personas de 16–51 años mediante Scheimpflug corregido. Durante acomodación disminuyeron ambos radios, en mayor magnitud el anterior; el aumento de espesor superó la reducción de cámara anterior, señalando un pequeño retroceso posterior; la superficie anterior se hizo más hiperbólica; y aumentó el índice equivalente calculado.[4] El estudio combinó forma e índice modelado, pero no observó directamente el GRIN local.

Las imágenes de Purkinje utilizan los reflejos de las interfaces. La facometría estima radios mediante un ojo modelo o una función de mérito que incorpora biometría. Scheimpflug ofrece una sección óptica cuya geometría debe corregirse por la cámara y por la refracción en córnea y superficie anterior.

Rosales y colaboradores compararon ambos métodos en las mismas personas: 46 ojos para superficie anterior, 34 para posterior y 11 durante demandas de 0–7 D. Obtuvieron cambios acomodativos semejantes. Purkinje tendió a sobrestimar el radio posterior; la asfericidad explicaba parte del sesgo; y usar biometría individual mejoró el cálculo anterior.[5]

La lección es metodológica. Cuando dos técnicas con errores distintos convergen en la dirección, aumenta la confianza. Cuando difieren en magnitud, hay que examinar el modelo, la zona de ajuste y la respuesta, no promediar sin más.

5. OCT: resolución, dinámica y topografía

Sección titulada «5. OCT: resolución, dinámica y topografía»

La OCT de segmento anterior registra ecos ópticos con gran resolución. Para convertir la imagen en geometría real debe corregirse la apertura en abanico y la distorsión causada por atravesar medios con índices distintos. El cristalino puede quedar fuera del rango axial o parcialmente oculto por el iris. Los sistemas de doble canal, profundidad extendida o fuente barrida y los algoritmos de registro han ampliado el campo.

Gambra y colaboradores caracterizaron cuatro sujetos entre 0 y 6 D de demanda con OCT tridimensional. Los radios anterior y posterior disminuyeron 0,73 y 0,20 mm por dioptría de demanda; el aumento ocular estimado fue 0,62 D por dioptría. A 14 Hz, las fluctuaciones geométricas aumentaron con la demanda y la superficie posterior tuvo un papel destacado.[6] El experimento demostró capacidad dinámica, no estableció valores normativos por su muestra.

En nueve ojos jóvenes, Pérez-Merino y colaboradores encontraron reducciones de radio de 0,78 ± 0,18 y 0,13 ± 0,07 mm/D en las superficies anterior y posterior. Al sustraer esferas de mejor ajuste aparecieron cambios de astigmatismo y de aberraciones de superficie. La superficie posterior mostró mayor irregularidad de orden alto y los ejes anterior y posterior no permanecieron siempre alineados.[7]

Esto obliga a abandonar la imagen de dos casquetes perfectamente concéntricos. La acomodación remodela una lente tridimensional con variaciones meridionales. Una teoría que solo calcule el perfil sagital medio puede explicar la potencia paraxial y, sin embargo, fallar en calidad de imagen, coma o astigmatismo lenticular.

Martínez-Enríquez y colaboradores adquirieron OCT 3D en 19 ojos jóvenes entre 0 y 6 D de demanda. Segmentaron las superficies visibles, corrigieron distorsiones y estimaron la periferia con un modelo entrenado en cristalinos ex vivo. Por dioptría de respuesta calculada, el diámetro disminuyó 0,138 mm, el área superficial 2,8 mm² y el plano ecuatorial se desplazó 0,038 mm; el volumen no se relacionó significativamente con la respuesta.[8]

El estudio aporta una forma completa coherente con contenido casi incompresible y cápsula deformable. Su ecuador es una inferencia informada, no un borde captado a través del iris. La incertidumbre debe acompañar a diámetro, volumen y área.

La familia de formas utilizada para reconstruir la periferia se validó después con 14 cristalinos de donante montados en un estirador. Al ocultar computacionalmente la periferia, los errores absolutos medios fueron 0,26 ± 0,18 mm para diámetro y 7,0 ± 4,5 mm³ para volumen; no dependieron del estado de estiramiento en esa muestra.[9] Validar no convierte la estimación en observación, pero permite cuantificar su error.

En 2026 se publicó una estrategia de vistas OCT fuera de eje. Ocho personas pudieron reconstruirse combinando varios ángulos, con acceso periférico mayor y concordancia con estimaciones limitadas por pupila.[10] La novedad demuestra viabilidad. Aún faltan cohortes amplias, registro durante acomodación dinámica y validación frente a una referencia humana completa.

6. Resonancia magnética: ver el anillo y el ecuador

Sección titulada «6. Resonancia magnética: ver el anillo y el ecuador»

La RM no depende de transparencia óptica ni de la pupila. Puede representar el cristalino entero, el anillo ciliar y el espacio que los separa. Su resolución y velocidad son menores; delimitar bordes pequeños exige segmentación, y presentar un estímulo dentro del imán no garantiza una respuesta idéntica a la demanda.

Kasthurirangan y colaboradores compararon 15 adultos de 19–29 años con 15 de 60–70. En los jóvenes, el espesor aumentó 0,33 ± 0,06 mm; la cámara anterior disminuyó 0,31 ± 0,07 mm; el diámetro ecuatorial se redujo 0,32 ± 0,04 mm; el radio posterior disminuyó 0,58 ± 0,30 mm; y el anillo ciliar se estrechó 0,44 ± 0,17 mm.[11] La superficie anterior no pudo delimitarse bien por solapamiento con el iris, recordando que ni siquiera la RM resuelve todas las fronteras por igual.

Hermans y colaboradores estudiaron cinco personas de 18–35 años con RM 3D y compararon las dimensiones centrales con Scheimpflug corregido. Disminuyeron radios, diámetro ecuatorial y superficie; aumentaron espesor y área de sección; el volumen no cambió de forma significativa.[12]

La interpretación razonable es que el contenido se redistribuye sin una compresión volumétrica relevante en ese rango. «Volumen constante» significa que cualquier cambio fue menor que la sensibilidad y variabilidad del método. No demuestra que ninguna molécula de agua cruce la cápsula ni que el tejido sea incompresible bajo toda carga y frecuencia.

Khan y colaboradores utilizaron RM de 3 T en 38 adultos de 18–29 años ante estímulos aproximados de 1 y 5 D. Entre estados, el anillo ciliar disminuyó 0,43 ± 0,31 mm, el diámetro lenticular 0,30 ± 0,23 mm y el espesor aumentó 0,34 ± 0,16 mm. Los perfiles de índice derivados cambiaron de manera distinta a lo largo de los ejes axial y ecuatorial.[13]

La señal de RM se relaciona con agua y entorno molecular y puede calibrarse para estimar índice. Ese proceso añade pasos de modelo. El resultado sostiene una redistribución interna, pero no equivale a medir por refractometría cada punto del cristalino vivo.

7. Edad, refracción y población: no existe un ojo único

Sección titulada «7. Edad, refracción y población: no existe un ojo único»

La acomodación infantil ofrece amplitudes mayores y geometrías distintas. En 2026 se estudiaron 76 niños no miopes y 18 miopes de 5–12 años mediante B-scan de IOLMaster en seis meridianos y demandas de 0, 3, 6 y 9 D. Las potencias de las superficies anterior y posterior aumentaron 0,45 ± 0,17 y 0,23 ± 0,20 D por dioptría de demanda; la potencia total aumentó 0,65 ± 0,32 D/D y la forma se hizo más equiconvexa. Los cristalinos miopes eran más planos, pero el patrón acomodativo no difirió significativamente entre grupos.[14]

La demanda no fue la respuesta y la forma se derivó mediante procesamiento y trazado de rayos. Aun así, el trabajo amplía la evidencia a una etapa poco representada y muestra que la línea basal depende de la refracción.

Richdale y colaboradores examinaron 91 adultos combinando ultrasonografía, facometría, OCT, interferometría y RM. Por dioptría objetiva, el anillo ciliar disminuyó 0,08 mm, el diámetro lenticular 0,07 mm y el espesor aumentó 0,06 mm. La miopía se asoció a un anillo mayor y a otras diferencias oculares.[15]

En 26 emétropes de 30–50 años, otro estudio del mismo programa obtuvo +0,064 mm/D de espesor, −0,075 mm/D de diámetro lenticular y −0,105 mm/D de diámetro ciliar. Las pendientes por dioptría dentro de la respuesta disponible no variaron con edad, aunque la amplitud total se reducía.[16]

No hay paradoja. Una persona mayor puede conservar una relación geométrica semejante por la dioptría pequeña que aún consigue y, al mismo tiempo, disponer de una excursión máxima muy inferior. Pendiente local y recorrido total son propiedades distintas.

8. Dentro de la cápsula: núcleo, corteza y gradiente de índice

Sección titulada «8. Dentro de la cápsula: núcleo, corteza y gradiente de índice»

8.1. Engrosar no significa mover todas las capas por igual

Sección titulada «8.1. Engrosar no significa mover todas las capas por igual»

El aumento del espesor externo puede producirse mediante desplazamientos internos diferentes. Las fibras del núcleo y de la corteza tienen edad, organización y propiedades mecánicas distintas. La cápsula distribuye carga sobre una estructura cuyo módulo varía espacialmente. Por eso no es correcto imaginar que todas las capas se escalan desde el centro como una imagen que aumenta de tamaño.

Xiang y colaboradores estudiaron 23 adultos con OCT de fuente barrida ante demandas de 0, −3 y −6 D. El espesor nuclear aumentó unos 30 μm por dioptría de demanda; ambas superficies del núcleo se hicieron más curvas; el vértice nuclear anterior avanzó y el posterior cambió poco; los espesores corticales anterior y posterior medidos no mostraron diferencias significativas.[17]

El resultado sugiere que parte importante del engrosamiento central registrado en esa configuración se localizaba en el núcleo. No demuestra que la corteza no se deformara: espesor axial constante puede coexistir con flujo meridional, cizalla o cambios de curvatura. La segmentación de fronteras internas fue parcialmente manual y la demanda no se verificó como respuesta objetiva.

La potencia del cristalino no procede únicamente de la diferencia de índice entre el humor acuoso y sus superficies. La concentración y el empaquetamiento de proteínas generan un índice mayor en regiones internas y menor en la periferia. Esta distribución, el GRIN, curva los rayos dentro del tejido.

Tres magnitudes deben mantenerse separadas:

  • el índice local en un punto;
  • el índice medio a lo largo de un trayecto o región;
  • el índice equivalente, valor homogéneo ficticio que reproduce una propiedad elegida.

Un aumento del índice equivalente calculado durante acomodación puede deberse a un cambio real del GRIN, a una geometría diferente, a un desplazamiento de planos principales o al modo en que el modelo reparte potencia entre esas variables. No prueba por sí solo que aumente el índice central.

He combinó una OCT de segmento anterior con Scheimpflug trazable por rayos en siete sujetos. Obtuvo índices medios del trayecto central entre 1,383 y 1,419, con variación interindividual, y observó un aumento durante acomodación.[18] Es una demostración de factibilidad para resolver conjuntamente forma e índice; siete personas no bastan para establecer valores de referencia ni un mapa tridimensional local.

En 2025, Lie y colaboradores aplicaron RM a diez adultos jóvenes de 20–27 años y catorce de 48–55 bajo un estímulo de 3 D. En los jóvenes, el modelo atribuyó entre 1,47 y 1,59 D de un aumento total de 3,04 D a un suavizado del GRIN anterior. En el grupo de mayor edad, los cambios de geometría y GRIN no fueron significativos y la potencia total aumentó 0,62 D.[19]

La magnitud propuesta convierte la óptica interna en una parte sustancial, no marginal. Pero no se midieron «dioptrías del GRIN» de forma aislada: la señal de RM se calibró, se ajustó una distribución de índice y se calculó la potencia en Zemax. El resultado debe reproducirse con técnicas independientes y muestras mayores.

El modelo clásico puede incorporar el GRIN sin perder su cadena causal. Al cambiar la tensión externa, el cristalino modifica su forma y redistribuye fibras, agua y concentración proteica; las superficies isoindiciales cambian con la geometría. La potencia aumenta por la suma de:

  1. mayor curvatura anterior;
  2. mayor curvatura posterior;
  3. cambio de espesor y planos principales;
  4. redistribución del GRIN;
  5. posible cambio pequeño de posición global.

No es necesario elegir entre «mecanismo externo» e «intracapsular». El estímulo mecánico llega desde fuera y la respuesta óptica se completa dentro. La incertidumbre reside en la contribución cuantitativa de cada término y en cómo cambia con edad.

9.1. Más potencia no garantiza la misma calidad

Sección titulada «9.1. Más potencia no garantiza la misma calidad»

Una lente paraxial se resume en una potencia. El cristalino real genera aberraciones dependientes de superficie, GRIN, inclinación, descentramiento y pupila. Durante acomodación cambia la potencia y también cambia la forma del frente de onda.

En ocho sujetos, He, Burns y Marcos midieron aberraciones monocromáticas entre 0 y −6 D. La aberración esférica disminuyó en todos con mayor acomodación, aunque no se volvió negativa en cada ojo; otras aberraciones variaron entre individuos.[20] La conclusión robusta es una tendencia, no una transición obligatoria por un valor cero.

La pupila se contrae al mirar de cerca y reduce la zona óptica efectiva. Comparar coeficientes de Zernike sin normalizar el diámetro puede atribuir al cristalino un cambio causado por muestrear una apertura distinta. Los estudios mecanísticos deben indicar pupila natural, pupila de análisis y si separaron la contribución corneal.

9.2. Forma externa y GRIN comparten la aberración

Sección titulada «9.2. Forma externa y GRIN comparten la aberración»

Birkenfeld y colaboradores combinaron OCT 3D, trazado láser y reconstrucción del GRIN en 35 cristalinos humanos aislados de 19–71 años. Tanto la geometría como el aplanamiento meridional del GRIN contribuyeron al desplazamiento de la aberración esférica hacia valores menos negativos con edad.[21]

En 24 cristalinos de mono cynomolgus montados en estirador, el estado sin estirar —interpretado como acomodado— mostró mayor potencia y aberración esférica más negativa; el estiramiento redujo ambas. La magnitud de aberración en el estado sin estirar se hizo menos negativa con edad.[22]

La combinación de resultados humanos in vivo, humanos ex vivo y primates apoya un cambio hacia aberración más negativa durante acomodación. No identifica una distribución única de tensión. Una periferia que se aplana mientras la región central se curva más puede producir esa dirección sin exigir que el diámetro aumente.

La aberración esférica modifica la respuesta al desenfoque y la profundidad de foco. Un cambio hacia valores negativos puede influir en el modo en que el sistema detecta el signo del error y en la calidad a distintas distancias. No debe presentarse como un defecto inevitable: la pupila próxima reduce el peso de la periferia y el cerebro opera con una óptica dinámica.

Al valorar una intervención, «más acomodación» debe acompañarse de MTF, contraste, aberraciones, pupila y rendimiento binocular. Un implante que produzca potencia a costa de coma o astigmatismo variable puede no mejorar la visión funcional.

10. Qué enseñan los estiradores de cristalino

Sección titulada «10. Qué enseñan los estiradores de cristalino»

Un estirador sujeta segmentos de esclera o el complejo ciliar-zonular y aplica una separación radial. Si el estado inicial se considera acomodado, el estiramiento simula desacomodación. Puede medirse fuerza, diámetro, espesor, curvatura, potencia y aberración a cada paso.

Su ventaja es relacionar carga y respuesta. Su límite es haber desmontado el ojo: se alteran presión, perfusión, iris, coroides, vítreo, inserciones y tono muscular; los cortes cambian la rigidez del contorno; y el tejido evoluciona después de la muerte. El estirador no reproduce literalmente la contracción del músculo.

Glasser y Campbell estudiaron 27 cristalinos humanos de 10–87 años con trazado láser durante estiramiento aplicado a través del complejo ciliar-zonular. Los jóvenes modificaron focal y aberración; los mayores de 60 años no mostraron cambio focal apreciable. La potencia del estado sin estirar disminuía con edad, y el cristalino viejo no equivalía ópticamente a uno joven acomodado.[23]

Este resultado apoya una pérdida intralenticular de capacidad para transformar la liberación de carga en potencia. No excluye contribuciones extralenticulares: el montaje no conserva todas las condiciones vivas y la fuerza muscular natural no se midió.

10.3. La cápsula no es una envoltura pasiva

Sección titulada «10.3. La cápsula no es una envoltura pasiva»

Ziebarth y colaboradores estudiaron 22 complejos humanos de 6–71 años y 19 de mono. Midieron el estiramiento antes y después de retirar el contenido por una minicapsulorrexis. La fuerza necesaria para deformar la cápsula vacía no dependió de edad de forma significativa; la razón entre fuerza capsular y fuerza del cristalino completo disminuyó con edad. En jóvenes, la cápsula contribuía de modo dominante; el incremento etario de resistencia se atribuyó principalmente al contenido.[24]

La cápsula almacena y redistribuye energía, y su espesor regional convierte una tracción localizada en deformación superficial. Que su respuesta global no cambiara con edad en ese montaje no significa que toda región o frecuencia permanezca idéntica. Tampoco implica que retirar la cápsula deje al contenido en la misma geometría fisiológica.

Augusteyn y colaboradores reunieron 46 ojos de Estados Unidos y 91 de India, desde un día hasta 85 años. El estiramiento aumentó el diámetro y redujo espesor y potencia en todos; la magnitud descendió con edad. La carga máxima mediana, cercana a 80 mN, no dependió de edad, mientras la variación de diámetro y potencia por unidad de carga disminuía. La amplitud ex vivo llegó a cero alrededor de 45–50 años.[25]

El hallazgo distingue fuerza aplicada de deformación obtenida. Con el envejecimiento no hacía falta una carga máxima creciente para el montaje, pero la misma escala de carga generaba menos potencia. Esto concuerda con una planta lenticular menos deformable.

Marussich y colaboradores analizaron 36 cristalinos de mono cynomolgus durante estiramiento. El volumen aumentó de media 0,8 ± 1,3 mm³, menos del 1 %, pese a ser estadísticamente detectable; la pendiente respecto a potencia fue pequeña.[26] El resultado es compatible con redistribución casi isovolumétrica.

Una diferencia inferior al 1 % puede proceder de cambio real, segmentación, simetría rotacional o intercambio de fluido. La formulación correcta no será «el volumen es inmutable», sino «los cambios de forma responsables de la potencia ocurren sin una variación volumétrica grande».

11. Modelos mecánicos: de la compatibilidad a la predicción

Sección titulada «11. Modelos mecánicos: de la compatibilidad a la predicción»

La tensión zonular regional no se mide directamente en una persona viva. Los modelos combinan geometría, materiales y cargas para calcular campos internos. Permiten preguntar qué razón de rigidez núcleo–corteza reproduce una forma, qué inserción cambia la curvatura posterior o cuánta fuerza exigiría un implante.

Pero el problema inverso puede tener varias soluciones. Si fuerza y rigidez son desconocidas, una lente más rígida con mayor fuerza puede deformarse igual que otra más blanda con menor fuerza. La medida de forma no identifica ambas por separado.

De la Hoz, Martínez-Enríquez y Marcos combinaron forma completa por OCT, potencia por aberrometría y elementos finitos en 11 personas de 22–30 años. Asumieron una fuerza radial de 60 mN y estimaron módulos de cizalla medios de 1,62 ± 1,32 kPa para núcleo y 8,18 ± 5,63 kPa para corteza.[27]

Los valores resultan de una solución condicionada por la fuerza supuesta, la representación eigenlens, la ley material y el modo de aplicar la zónula. Su importancia reside en unir datos individuales ópticos y anatómicos, no en declarar una medida directa de módulo in vivo.

11.3. Materiales dependientes de lugar y tiempo

Sección titulada «11.3. Materiales dependientes de lugar y tiempo»

La revisión biomecánica de Wang y Pierscionek muestra que «rigidez» cambia con el método: tracción, compresión, cizalla, indentación, giro, Brillouin y ultrasonido exploran escalas y frecuencias diferentes. Los ensayos cuasiestáticos suelen encontrar un aumento etario más rápido en el centro que en la periferia; las medidas dinámicas dependen de frecuencia.[28]

No deben mezclarse módulos de Young, cizalla y longitudinal como si fueran la misma propiedad. Un modelo acomodativo requiere una ley constitutiva, viscoelasticidad, anisotropía posible y estado de precarga. La cifra más precisa pierde valor si pertenece a otro modo de deformación.

11.4. Sensibilidad a inserciones y leyes materiales

Sección titulada «11.4. Sensibilidad a inserciones y leyes materiales»

Wang y colaboradores demostraron que cambiar el gradiente de módulos y la dirección de inserción zonular alteraba qué patrón teórico reproducía el modelo.[29] Cabeza-Gil, Grasa y Calvo estudiaron geometrías de 17 y 29 años y encontraron que la razón de rigidez núcleo–corteza y la cápsula posterior dominaban gran parte de la variación de forma simulada.[30]

Knaus, Hipsley y Blemker modelaron en tres dimensiones las porciones circular, radial y longitudinal del músculo. La porción circular contribuía más al aumento de espesor, mientras las otras podían cooperar u oponerse en deformación y traslación.[31] Es una predicción del modelo calibrado, no una electromiografía humana regional.

Estos trabajos explican por qué un esquema de flechas radiales es insuficiente. También impiden utilizar un único modelo como juez definitivo: el resultado debe acompañarse de sensibilidad a precarga, módulo, cápsula, inserciones, fuerza y malla.

Una crítica histórica a la descarga zonular fue que el cristalino quedaría inestable. En realidad, relajación de la componente aplanadora no exige ausencia de toda tensión. La hialoides, las fibras zonulares de distintas bandas, la cápsula y la presión mantienen un sistema precargado.

Schachar y colaboradores utilizaron un seguidor de Purkinje dual en 37 emétropes jóvenes durante cambios de enfoque combinados con rotación de cabeza o sacádicos. Interpretaron las relaciones de los reflejos como estabilidad del cristalino durante acomodación.[32] El estudio aporta una restricción: cualquier teoría debe mantener el centrado. No mide tensión regional ni demuestra qué fibras proporcionan esa estabilidad.

La OCT de forma completa tampoco encontró cambios sistemáticos grandes de inclinación o descentramiento promedio, aunque había variación individual. La estabilidad es compatible tanto con una red parcialmente descargada como con cargas recíprocas. Por sí sola no decide entre ambas.

13. Acomodación, cicloplejia y envejecimiento no son imágenes especulares

Sección titulada «13. Acomodación, cicloplejia y envejecimiento no son imágenes especulares»

13.1. El fármaco no define el estado natural absoluto

Sección titulada «13.1. El fármaco no define el estado natural absoluto»

La cicloplejia reduce el comando parasimpático y suele profundizar la cámara, aplanar superficies y disminuir espesor en jóvenes. Li y colaboradores estudiaron 76 participantes de 18–86 años con swept-source OCT antes y después de cicloplejia. Con edad aumentaban espesor, diámetro estimado y vault; la respuesta morfológica al fármaco disminuía.[33]

La diferencia pre–posciclopléjica mezcla postura tónica, eficacia del fármaco y capacidad mecánica. En un présbita, una ausencia de cambio puede significar que ya había poca respuesta óptica, no que el músculo o el comando carezcan de actividad.

13.2. Crecer no es acomodar de forma crónica

Sección titulada «13.2. Crecer no es acomodar de forma crónica»

Martínez-Enríquez y colaboradores reconstruyeron por OCT 3D 103 cristalinos aislados de 87 donantes de 0–56 años. Los parámetros mostraron un patrón bifásico: cambios rápidos durante las primeras dos décadas y crecimiento más lento después; diámetro, volumen y superficie aumentaron con la etapa adulta.[34]

El envejecimiento relajado y la acomodación pueden compartir un aumento de espesor o una superficie anterior más curva, pero difieren en diámetro, potencia, GRIN y reversibilidad. Decir que el cristalino viejo está «permanentemente acomodado» confunde forma parcial con estado óptico. PBR-C11 desarrollará la pérdida de deformabilidad; aquí basta señalar que edad y acomodación no son el mismo vector en el espacio de parámetros.

En el último tramo de la capacidad acomodativa, el sistema puede conservar una respuesta mecánica proporcionada durante el pequeño recorrido restante, aunque el máximo disminuya. La relación solo puede cuantificarse correctamente cuando se mide la respuesta óptica conseguida y no se presupone a partir del estímulo.

14. La controversia del cristalino aislado reabierta en 2025

Sección titulada «14. La controversia del cristalino aislado reabierta en 2025»

La versión literal de Helmholtz predice que, al eliminar la tracción zonular de un cristalino joven, la cápsula lo llevará hacia su forma de máxima potencia. Los estiradores clásicos parten de esa interpretación: sin estirar equivale a acomodado y la tracción simula lejos.

La predicción es atractiva porque parece directamente comprobable. Sin embargo, «sin zónula» y «sin estrés» no son sinónimos. El cristalino posee tensiones residuales; la disección corta anclajes; la cápsula puede dañarse; el tejido se hidrata; y la gravedad o un soporte introducen cargas nuevas.

14.2. Interferometría de superficies centrales

Sección titulada «14.2. Interferometría de superficies centrales»

En 2025, Schachar y colaboradores estudiaron 12 cristalinos transparentes de donantes de 20–30 años mediante interferometría de luz blanca. Las medidas se iniciaron entre unas 10 y 25 horas post mórtem. El espesor medio fue 3,54 ± 0,07 mm; los radios anterior y posterior, 10,2 ± 0,9 y 6,8 ± 1,0 mm; y la potencia central calculada, 20,7 ± 2,1 D. Los autores consideraron que la forma correspondía a lejos, pese a ausencia de zónula.[35]

El trabajo aporta radios de vértice automatizados en tejido joven fresco. No midió focal mediante rayos atravesando el GRIN; calculó potencia a partir de superficies. El cristalino reposaba sobre la superficie opuesta, y no se midió el mismo espécimen dentro de su marco, después sin zónula y durante cargas graduadas.

14.3. Reanálisis de perfiles y potencia central

Sección titulada «14.3. Reanálisis de perfiles y potencia central»

El estudio compañero utilizó coordenadas sagitales de diez cristalinos jóvenes y ajustó varias familias de ecuaciones. En zonas centrales de hasta 3 mm, calculó una potencia semejante a la de lejos y aberración esférica positiva en ojos modelados.[36]

El diámetro de zona es decisivo. En una superficie asférica, el radio de vértice y el ajuste a 3, 4 o 6 mm no describen lo mismo. La potencia central de superficie tampoco representa la potencia total si el GRIN aporta una fracción importante. El análisis es una objeción válida a una predicción simplificada, no una observación completa de la potencia natural sin carga.

14.4. Cómo sostener la controversia sin sesgo

Sección titulada «14.4. Cómo sostener la controversia sin sesgo»

La discrepancia debe resolverse con un experimento puente que incluya:

  1. ojo humano joven con marco ciliar-zonular preservado;
  2. medida directa de fuerza y de potencia por trazado de rayos;
  3. OCT de forma completa y GRIN o índice equivalente controlado;
  4. secuencia pareada antes de estirar, durante estiramiento y tras liberar/cortar haces definidos;
  5. cristalino suspendido sin apoyo y control de gravedad;
  6. registro de hidratación, temperatura y tiempo post mórtem;
  7. análisis de varias zonas ópticas y asfericidad;
  8. repetición independiente y modelos cegados al mecanismo preferido.

Hasta entonces, la evidencia humana in vivo conserva mayor peso para describir qué ocurre al mirar de cerca. Los trabajos de 2025 reducen la seguridad con la que puede afirmarse que el cristalino aislado representa automáticamente máxima acomodación.

Un trabajo de 2024 utilizó una cápsula tipo balón y suturas que representaban haces zonulares. La combinación de mayor tensión ecuatorial con relajación anterior y posterior reprodujo ciertas topografías atribuidas a acomodación.[37] Demuestra que esa combinación puede generar el patrón bajo las propiedades del modelo. No demuestra que el ojo humano use exactamente esas tensiones: faltan el contenido GRIN, la cápsula regional real y la geometría viva.

PBR-C10 comparará esta propuesta con otras teorías. En este capítulo su función es recordar que la forma observada puede no identificar una solución mecánica única.

15. Qué explica bien Helmholtz y qué queda fuera

Sección titulada «15. Qué explica bien Helmholtz y qué queda fuera»

El marco explica de forma coherente:

  • contracción ciliar y estrechamiento del anillo;
  • disminución del diámetro ecuatorial;
  • aumento de espesor;
  • curvatura central mayor en ambas superficies;
  • reducción de área superficial con volumen casi constante;
  • pérdida de respuesta cuando el contenido se vuelve menos deformable;
  • y aplanamiento, adelgazamiento y pérdida de potencia bajo estiramiento ex vivo.

Estas observaciones proceden de técnicas independientes y constituyen su mayor fortaleza.

Una teoría moderna debe añadir:

  • tensión diferencial de haces zonulares;
  • propiedades regionales de cápsula, núcleo y corteza;
  • forma no axisimétrica y cambios meridionales;
  • GRIN dependiente de acomodación;
  • aberraciones y pupila;
  • inserción posterior, hialoides y retorno de desacomodación;
  • dinámica y viscoelasticidad;
  • diferencias por edad, refracción y biometría.

El modelo AVOCADO ilustra cómo conservar volumen e incorporar distribuciones axial y radial del GRIN para reproducir potencia y aberración con edad y acomodación.[38] Es una herramienta óptica, no una prueba de fuerzas. Un modelo de ojo dependiente de edad y acomodación integró datos in vivo y predijo refracción, pupila y aberración esférica bajo condiciones naturales.[39] Ambos muestran el paso desde el dibujo histórico a una representación cuantitativa multivariable. En adultos de 36–50 años medidos por OCT, quienes conservaban al menos 1 D mostraron alrededor de 51 ± 19 μm de engrosamiento por dioptría de respuesta objetiva.[40]

No forma parte necesaria del modelo afirmar que:

  • toda fibra zonular queda sin tensión;
  • el cristalino se convierte en una esfera;
  • la potencia procede solo de la superficie anterior;
  • el músculo ciliar se desplaza como un anillo rígido;
  • el vítreo es irrelevante;
  • la cápsula no envejece en ningún aspecto;
  • el cristalino aislado representa siempre un estado fisiológico exacto;
  • o la presbicia tiene una sola causa.

Estas frases son simplificaciones, no predicciones obligatorias de su núcleo.

Antes de observar datos, cada modelo debería declarar:

  • dirección y magnitud esperada de cambio de cada diámetro;
  • distribución regional de tensiones;
  • forma central y periférica de ambas superficies;
  • posición y estabilidad;
  • cambio de GRIN y aberraciones;
  • curva fuerza–potencia;
  • respuesta a corte selectivo de haces;
  • efecto de edad y material.

Después se compararía con datos que no se usaron para calibrarlo. Ajustar parámetros hasta reproducir una imagen y presentar el ajuste como confirmación crea circularidad.

Un experimento discriminante debería medir en el mismo ojo y al mismo tiempo:

  1. respuesta refractiva objetiva;
  2. diámetro pupilar;
  3. anillo ciliar completo;
  4. diámetro y forma completa del cristalino;
  5. topografía de superficies;
  6. aberraciones internas;
  7. tiempo de respuesta;
  8. si es ex vivo, fuerza aplicada y condiciones de contorno.

La multiplicidad evita que un mecanismo parezca correcto porque se eligió su variable favorable.

16.3. Conflictos de interés y lenguaje causal

Sección titulada «16.3. Conflictos de interés y lenguaje causal»

Las teorías de acomodación han inspirado procedimientos y patentes. Un vínculo comercial no invalida un dato, pero exige separar con especial cuidado medida, cálculo e interpretación. Deben declararse intereses y repetirse los experimentos en laboratorios independientes.

«Compatible», «sostiene», «requiere» y «demuestra» no son sinónimos. Una geometría compatible con Helmholtz puede ser también compatible con una acción zonular recíproca. Para afirmar que una tensión es necesaria deben descartarse alternativas capaces de producir el mismo resultado.

17. Implicaciones para presbicia y restauración

Sección titulada «17. Implicaciones para presbicia y restauración»

17.1. Restaurar una cadena, no un gesto anatómico

Sección titulada «17.1. Restaurar una cadena, no un gesto anatómico»

Si una intervención pretende recuperar acomodación debe convertir el comando natural en potencia. El objetivo no es solo ensanchar un espacio, mover una cápsula o desplazar una LIO. Debe demostrarse:

comando fisiológico → acoplamiento mecánico → cambio de forma/posición → cambio refractivo → utilidad funcional

Una cirugía escleral que modifique geometría sin aumentar refracción objetiva puede producir otros beneficios, pero no ha restaurado acomodación. Una lente que ofrece visión próxima por foco extendido tampoco es acomodativa, aunque la función sea valiosa.

El cristalino natural cambia superficies, espesor, diámetro, GRIN y aberraciones. Una LIO puede elegir otra estrategia: desplazamiento axial, curvatura variable, doble óptica, índice modificable o transferencia de fluido. No necesita imitar cada detalle, pero sí aprovechar una fuerza disponible y convertirla de modo reproducible.

La cápsula posquirúrgica ya no es la cápsula intacta: existe capsulorrexis, fibrosis, contracción y contacto con hápticos. Los modelos deben incorporar la configuración operada y la evolución temporal. La respuesta a pilocarpina no sustituye la respuesta a un estímulo binocular natural.

Diámetro del anillo, tamaño del cristalino, longitud axial y refracción varían. Un implante diseñado con un ojo medio puede recibir una dirección o magnitud de fuerza distinta en miopes e hipermétropes. La biometría preoperatoria debería identificar la geometría relevante para el mecanismo del dispositivo, no limitarse a calcular potencia monofocal.

La mejor prueba incluirá refracción dinámica, aberrometría, imagen del implante, pupila, contraste y tareas reales. El mecanismo declarado debe observarse y relacionarse con el resultado, no inferirse de una agudeza próxima aislada.

18. Integración: una versión contemporánea del mecanismo

Sección titulada «18. Integración: una versión contemporánea del mecanismo»

La secuencia más prudente puede formularse así:

  1. el sistema neural genera un comando de cerca;
  2. el músculo ciliar se contrae de manera tridimensional y su anillo se estrecha;
  3. disminuye la componente neta de carga que mantiene aplanado el cristalino, mientras otras tensiones lo estabilizan;
  4. la cápsula redistribuye las cargas sobre un contenido regional y viscoelástico;
  5. el diámetro ecuatorial disminuye y el espesor aumenta;
  6. ambas superficies centrales se hacen más curvas, con mayor cambio anterior y remodelado asférico periférico;
  7. núcleo, corteza y GRIN se reorganizan;
  8. aumentan la potencia y, habitualmente, la contribución negativa de aberración esférica;
  9. retina y cerebro comprueban el foco y ajustan el comando.

Esta descripción conserva el núcleo probado de Helmholtz y evita tres dogmas: que toda la zónula se relaja por igual, que el cristalino es homogéneo y que una forma central identifica una única distribución de fuerzas.

El estado de lejos tampoco es una ausencia total de actividad. Existe acomodación tónica, y la zónula, la cápsula y los tejidos posteriores mantienen precarga. El estado de cerca no es ausencia de soporte. Ambos son equilibrios dinámicos dentro de una red.

  • Helmholtz describió un cambio lenticular mediado indirectamente por músculo ciliar y zónula.
  • Su núcleo moderno es una reducción neta de la carga aplanadora, no la flacidez obligatoria de todas las fibras.
  • Acomodación objetiva exige un cambio de potencia; esfuerzo, miosis o movimiento no bastan.
  • La evidencia humana converge en aumento de espesor y reducción de diámetro ecuatorial.
  • Ambas superficies centrales se hacen más curvas; la anterior cambia más.
  • La asfericidad y la zona de ajuste condicionan el radio calculado.
  • Purkinje y Scheimpflug producen cambios comparables cuando se corrigen y usan datos individuales.
  • La OCT ofrece alta resolución y dinámica, pero el iris oculta la periferia.
  • Un ecuador reconstruido mediante eigenlens sigue siendo una estimación con error cuantificable.
  • La OCT fuera de eje es prometedora, pero en 2026 continúa en fase exploratoria.
  • La RM muestra anillo, ecuador y forma completa con menor resolución y cadencia.
  • El volumen cambia poco dentro del error medido; la superficie capsular disminuye.
  • Demanda y respuesta no deben usarse como denominadores intercambiables.
  • Las pendientes geométricas varían con edad, refracción, técnica y rango.
  • Núcleo y corteza no se deforman necesariamente de forma uniforme.
  • El GRIN puede cambiar y contribuir de manera sustancial a la potencia.
  • La aberración esférica suele desplazarse hacia valores más negativos durante acomodación.
  • Los estiradores relacionan fuerza, forma y potencia, pero modifican las condiciones de contorno.
  • La cápsula moldea el contenido; el aumento etario de resistencia se atribuye sobre todo al contenido en varios ensayos.
  • Un modelo de elementos finitos demuestra compatibilidad bajo supuestos, no el mecanismo único.
  • La estabilidad del cristalino no implica tensión ecuatorial creciente ni descarga total; solo exige soporte residual eficaz.
  • Edad y acomodación comparten algunos cambios de forma, pero no son estados ópticamente equivalentes.
  • Dos trabajos de 2025 cuestionan que el cristalino joven aislado represente máxima acomodación.
  • Esa objeción requiere réplica pareada con potencia directa, forma completa, GRIN y fuerza controlada.
  • La cinemática humana in vivo sigue favoreciendo con claridad el núcleo de Helmholtz.
  • Una LIO acomodativa debe demostrar acoplamiento, cambio refractivo objetivo, calidad, duración y seguridad.

Controversias, lagunas y líneas de investigación

Sección titulada «Controversias, lagunas y líneas de investigación»

No existe una medida humana viva de la tensión en haces anterior, ecuatorial, posterior y vítreo durante visión natural. Se necesitan sensores o inferencias multimodales validadas que separen fuerza de geometría.

Los resultados de 2025 hacen urgente definir qué forma adopta un cristalino joven cuando se eliminan cargas sin introducir apoyo, deshidratación, daño capsular o tiempo post mórtem. La comparación debe incluir potencia directa y GRIN.

La periferia continúa oculta en la mayoría de OCT. La adquisición fuera de eje debe acelerarse y validarse durante transiciones, no solo en reposo, con registro de movimiento ocular.

La contribución interna propuesta por RM en 2025 necesita replicación mediante OCT–Scheimpflug, interferometría, trazado de rayos u otras técnicas independientes. Deben estimarse incertidumbres y correlaciones entre forma e índice.

Faltan mapas 360° de astigmatismo lenticular, descentramiento, inclinación y deformación meridional relacionados con respuesta objetiva. Los modelos axisimétricos pueden ocultar cargas asimétricas clínicamente relevantes.

La mayoría de modelos adopta un estado de referencia y una ley material simplificada. Deben medirse relajación, histéresis y dependencia de frecuencia en condiciones cercanas a la fisiología.

Se requieren cohortes longitudinales desde infancia hasta presbicia que registren refracción, longitud axial, sexo, biometría completa y respuesta objetiva. Los estudios transversales no separan crecimiento individual de diferencias entre cohortes.

Las teorías deberían registrar predicciones antes de analizar datos y validarse con variables no usadas en el ajuste. El corte selectivo de haces en ojos humanos de donante, combinado con forma y potencia, puede ser informativo si conserva y documenta las condiciones de contorno.

Los modelos de LIO acomodativa deben incorporar capsulorrexis, fibrosis, contacto, vítreo y geometría individual. La prueba decisiva es una respuesta refractiva dinámica y mantenida bajo estímulo natural.

  1. von Helmholtz H. Ueber die Accommodation des Auges. Arch Ophthalmol. 1855;1(2):1-74. DOI
  2. de Jong PTVM. The quest for the human ocular accommodation mechanism. Acta Ophthalmol. 2020;98(1):98-104. PubMed · Texto completo · DOI
  3. Zhang G, Jiang J, Wei Q, Qu C. Effects of accommodation on geometrical parameters of human lens: A systematic review and meta-analysis. Heliyon. 2024;10(8):e29298. PubMed · Texto completo · DOI
  4. Dubbelman M, Van der Heijde GL, Weeber HA. Change in shape of the aging human crystalline lens with accommodation. Vision Res. 2005;45(1):117-32. PubMed · DOI
  5. Rosales P, Dubbelman M, Marcos S, van der Heijde R. Crystalline lens radii of curvature from Purkinje and Scheimpflug imaging. J Vis. 2006;6(10):1057-67. PubMed · DOI
  6. Gambra E, Ortiz S, Perez-Merino P, Gora M, Wojtkowski M, Marcos S. Static and dynamic crystalline lens accommodation evaluated using quantitative 3-D OCT. Biomed Opt Express. 2013;4(9):1595-609. PubMed · Texto completo · DOI
  7. Pérez-Merino P, Velasco-Ocana M, Martinez-Enriquez E, Marcos S. OCT-based crystalline lens topography in accommodating eyes. Biomed Opt Express. 2015;6(12):5039-54. PubMed · Texto completo · DOI
  8. Martinez-Enriquez E, Pérez-Merino P, Velasco-Ocana M, Marcos S. OCT-based full crystalline lens shape change during accommodation in vivo. Biomed Opt Express. 2017;8(2):918-933. PubMed · Texto completo · DOI
  9. Martínez-Enríquez E, Maceo Heilman B, de Castro A, Mohamed A, Ruggeri M, Zvietcovich F, et al. Estimation of the full shape of the crystalline lens from OCT: validation using stretched donor lenses. Biomed Opt Express. 2023;14(8):4261-4276. PubMed · Texto completo · DOI
  10. de la Peña A, Rodriguez-Sanchez J, Vadillo E, Talaván-González C, Carreño E, de Castro A, et al. Reconstruction of the crystalline lens full-geometry from OCT images acquired with off-axis viewing. Sci Rep. 2026;16(1). PubMed · Texto completo · DOI
  11. Kasthurirangan S, Markwell EL, Atchison DA, Pope JM. MRI study of the changes in crystalline lens shape with accommodation and aging in humans. J Vis. 2011;11(3). PubMed · DOI
  12. Hermans EA, Pouwels PJ, Dubbelman M, Kuijer JP, van der Heijde RG, Heethaar RM. Constant volume of the human lens and decrease in surface area of the capsular bag during accommodation: an MRI and Scheimpflug study. Invest Ophthalmol Vis Sci. 2009;50(1):281-9. PubMed · DOI
  13. Khan A, Pope JM, Verkicharla PK, Suheimat M, Atchison DA. Change in human lens dimensions, lens refractive index distribution and ciliary body ring diameter with accommodation. Biomed Opt Express. 2018;9(3):1272-1282. PubMed · Texto completo · DOI
  14. Pradhan A, Hughes RPJ, Woodman-Pieterse EC, Vincent SJ, Read SA, Atchison DA, et al. Crystalline Lens Shape During Accommodation in Children. Ophthalmic Physiol Opt. 2026;46(3):494-501. PubMed · Texto completo · DOI
  15. Richdale K, Bullimore MA, Sinnott LT, Zadnik K. The Effect of Age, Accommodation, and Refractive Error on the Adult Human Eye. Optom Vis Sci. 2016;93(1):3-11. PubMed · Texto completo · DOI
  16. Richdale K, Sinnott LT, Bullimore MA, Wassenaar PA, Schmalbrock P, Kao CY, et al. Quantification of age-related and per diopter accommodative changes of the lens and ciliary muscle in the emmetropic human eye. Invest Ophthalmol Vis Sci. 2013;54(2):1095-105. PubMed · Texto completo · DOI
  17. Xiang Y, Fu T, Xu Q, Chen W, Chen Z, Guo J, et al. Quantitative analysis of internal components of the human crystalline lens during accommodation in adults. Sci Rep. 2021;11(1):6688. PubMed · Texto completo · DOI
  18. He JC. Refractive Index Measurement of the Crystalline Lens in Vivo. Optom Vis Sci. 2023;100(12):823-832. PubMed · Texto completo · DOI
  19. Lie AL, Pan X, White TW, Donaldson PJ. In vivo changes in the gradient of refractive index distribution in the accommodating human lens. Exp Eye Res. 2025;258:110483. PubMed · Texto completo · DOI
  20. He JC, Burns SA, Marcos S. Monochromatic aberrations in the accommodated human eye. Vision Res. 2000;40(1):41-8. PubMed · DOI
  21. Birkenfeld J, de Castro A, Marcos S. Contribution of shape and gradient refractive index to the spherical aberration of isolated human lenses. Invest Ophthalmol Vis Sci. 2014;55(4):2599-607. PubMed · DOI
  22. Maceo Heilman B, Manns F, de Castro A, Durkee H, Arrieta E, Marcos S, et al. Changes in monkey crystalline lens spherical aberration during simulated accommodation in a lens stretcher. Invest Ophthalmol Vis Sci. 2015;56(3):1743-50. PubMed · Texto completo · DOI
  23. Glasser A, Campbell MC. Presbyopia and the optical changes in the human crystalline lens with age. Vision Res. 1998;38(2):209-29. PubMed · DOI
  24. Ziebarth NM, Borja D, Arrieta E, Aly M, Manns F, Dortonne I, et al. Role of the lens capsule on the mechanical accommodative response in a lens stretcher. Invest Ophthalmol Vis Sci. 2008;49(10):4490-6. PubMed · Texto completo · DOI
  25. Augusteyn RC, Mohamed A, Nankivil D, Veerendranath P, Arrieta E, Taneja M, et al. Age-dependence of the optomechanical responses of ex vivo human lenses from India and the USA, and the force required to produce these in a lens stretcher: the similarity to in vivo disaccommodation. Vision Res. 2011;51(14):1667-78. PubMed · Texto completo · DOI
  26. Marussich L, Manns F, Nankivil D, Maceo Heilman B, Yao Y, Arrieta-Quintero E, et al. Measurement of Crystalline Lens Volume During Accommodation in a Lens Stretcher. Invest Ophthalmol Vis Sci. 2015;56(8):4239-48. PubMed · Texto completo · DOI
  27. de la Hoz A, Martinez-Enriquez E, Marcos S. Estimation of Crystalline Lens Material Properties From Patient Accommodation Data and Finite Element Models. Invest Ophthalmol Vis Sci. 2023;64(11):31. PubMed · Texto completo · DOI
  28. Wang K, Pierscionek BK. Biomechanics of the human lens and accommodative system: Functional relevance to physiological states. Prog Retin Eye Res. 2019;71:114-131. PubMed · DOI
  29. Wang K, Venetsanos D, Wang J, Pierscionek BK. Gradient moduli lens models: how material properties and application of forces can affect deformation and distributions of stress. Sci Rep. 2016;6:31171. PubMed · Texto completo · DOI
  30. Cabeza-Gil I, Grasa J, Calvo B. A numerical investigation of changes in lens shape during accommodation. Sci Rep. 2021;11(1):9639. PubMed · Texto completo · DOI
  31. Knaus KR, Hipsley A, Blemker SS. The action of ciliary muscle contraction on accommodation of the lens explored with a 3D model. Biomech Model Mechanobiol. 2021;20(3):879-894. PubMed · DOI
  32. Schachar RA, Davila C, Pierscionek BK, Chen W, Ward WW. The effect of human in vivo accommodation on crystalline lens stability. Br J Ophthalmol. 2007;91(6):790-3. PubMed · Texto completo · DOI
  33. Li Z, Qu W, Huang J, Meng Z, Li X, Zou R, et al. Effect of age and cycloplegia on the morphology of the human crystalline lens: swept-source OCT study. J Cataract Refract Surg. 2022;48(1):8-15. PubMed · Texto completo · DOI
  34. Martinez-Enriquez E, de Castro A, Mohamed A, Sravani NG, Ruggeri M, Manns F, et al. Age-Related Changes to the Three-Dimensional Full Shape of the Isolated Human Crystalline Lens. Invest Ophthalmol Vis Sci. 2020;61(4):11. PubMed · Texto completo · DOI
  35. Schachar RA, Schachar IH, Fabio J, Balicki D, Sufi N, Pierscionek BK, et al. Isolated human lens interferometric surface radius of curvatures: Implications for the mechanism of accommodation. PLoS One. 2025;20(6):e0327028. PubMed · Texto completo · DOI
  36. Schachar RA, Schachar IH, Kumar S, Kamangar F, Hunter B, Pierscionek BK, et al. Central optical power of the isolated human lens without zonular tension. PLoS One. 2025;20(7):e0326954. PubMed · Texto completo · DOI
  37. Schachar RA, Schachar IH, Kumar S, Feldman EI, Pierscionek BK, Cosman PC. Model of zonular forces on the lens capsule during accommodation. Sci Rep. 2024;14(1):5896. PubMed · Texto completo · DOI
  38. Sheil CJ, Goncharov AV. Accommodating volume-constant age-dependent optical (AVOCADO) model of the crystalline GRIN lens. Biomed Opt Express. 2016;7(5):1985-99. PubMed · Texto completo · DOI
  39. Zapata-Díaz JF, Radhakrishnan H, Charman WN, López-Gil N. Accommodation and age-dependent eye model based on in vivo measurements. J Optom. 2019;12(1):3-13. PubMed · Texto completo · DOI
  40. Richdale K, Bullimore MA, Zadnik K. Lens thickness with age and accommodation by optical coherence tomography. Ophthalmic Physiol Opt. 2008;28(5):441-7. PubMed · Texto completo · DOI