Ir al contenido

Capítulo 26. Diagnóstico diferencial, PROMs y evaluación integral del candidato

PBR-C26 Versión 0.2 Borrador profesional auditado Evidencia revisada: 2026-08-15 37 referencias

La dificultad para leer a la distancia habitual en una persona de mediana edad suele incluir presbicia, pero esa coincidencia no demuestra que la presbicia explique todo el problema. Borrosidad fluctuante, sombras monoculares, metamorfopsia, diplopía, pérdida de contraste, cefalea o visión lejana transitoriamente borrosa después de trabajar de cerca remiten a mecanismos distintos. Pueden coexistir ametropía, enfermedad de la superficie ocular, irregularidad corneal, catarata incipiente, maculopatía oculta, neuropatía, disfunción acomodativa, alteración binocular, medicación y carga digital. El error clínico no consiste solo en pasar por alto una enfermedad: también consiste en atribuir a una comorbilidad estable más limitación de la que realmente produce o excluir sin razón una opción útil.

Este capítulo propone una evaluación integral orientada a decisiones. Empieza por definir el fenómeno y descartar urgencia; reconstruye después la línea basal refractiva, óptica, retiniana, neural y binocular; separa la presbicia fisiológica de insuficiencia, infacilidad, exceso, espasmo o paresia acomodativa; y analiza la astenopía digital como un síndrome multimecanístico. La profundidad de cada bloque depende de la queja y del tratamiento considerado: una gafa reversible, una lente de contacto multifocal y un implante intraocular no exigen la misma certeza ni aceptan el mismo riesgo residual.

La segunda mitad sitúa los resultados comunicados por el paciente —patient-reported outcome measures o PROMs— en su función correcta. Catquest-9SF, NAVQ-P, PICQ, PRSIQ, QoV, AIOLIS, VND-Q y CVS-Q no son cuestionarios intercambiables. Miden dificultad, impacto, afrontamiento, independencia, síntomas ópticos, conducción nocturna o astenopía digital en poblaciones y contextos diferentes. Un PROM aporta una medida reproducible de la experiencia; no localiza por sí solo la causa y no sustituye la conversación clínica.

La salida final tampoco será una etiqueta global de «buen» o «mal candidato». Será una lista razonada de problemas, objetivos, factores modificables, enfermedad estable, incertidumbres, señales de alarma, pruebas pendientes y alternativas. La candidatura se formulará siempre para un objetivo concreto, una tecnología concreta y un momento concreto. Esta arquitectura permite optimizar antes de decidir, comparar resultados sin borrar matices y sostener una decisión compartida que conserve tanto el beneficio buscado como el daño que la persona no está dispuesta a aceptar.

Al finalizar el capítulo, el lector deberá ser capaz de:

  1. diferenciar presbicia cronológica de explicación causal suficiente;
  2. transformar un síntoma próximo en hipótesis anatómicas y funcionales contrastables;
  3. reconocer banderas rojas que requieren prioridad diagnóstica;
  4. decidir cuándo la refracción ciclopléjica puede modificar la interpretación;
  5. identificar una superficie ocular que vuelve inestables la visión y las mediciones;
  6. relacionar catarata inicial con contraste, dispersión y queja funcional;
  7. indicar e interpretar OCT macular sin convertirla en sustituto del fondo dilatado;
  8. buscar datos de neuropatía, glaucoma y enfermedad retiniana que no explica la presbicia;
  9. separar síntomas acomodativos de síntomas binoculares;
  10. distinguir insuficiencia, infacilidad, fatiga, exceso, espasmo y paresia acomodativa;
  11. evitar el diagnóstico por una fórmula o una única técnica de amplitud;
  12. reconocer pseudomiopía y espasmo del reflejo próximo dentro de su contexto;
  13. estudiar una pérdida acomodativa aguda o asimétrica como posible enfermedad;
  14. analizar la astenopía digital por dominios y no como una causa única;
  15. explicar qué mide un PROM y por qué no establece etiología;
  16. elegir un instrumento por constructo, población, idioma, momento y licencia;
  17. diferenciar función visual, impacto próximo, afrontamiento e independencia de gafas;
  18. interpretar síntomas ópticos sin ocultar los ítems relevantes en una puntuación total;
  19. anticipar efectos techo, datos ausentes y problemas de traducción cultural;
  20. integrar hallazgos clínicos, tareas y experiencia comunicada sin sumar escalas incompatibles;
  21. clasificar la complejidad de forma dinámica y orientada al objetivo;
  22. documentar optimización, derivación, vigilancia, tratamiento y contingencia.

1. Evaluar una candidatura, no juzgar a una persona

Sección titulada «1. Evaluar una candidatura, no juzgar a una persona»

La evaluación de presbicia debe combinar síntomas, refracción, acomodación, visión binocular, salud ocular, necesidades y expectativas. Así la plantea la revisión BCLA CLEAR dedicada a evaluación y diagnóstico.[1] Esta amplitud no exige una batería indiscriminada; exige que ninguna decisión descanse sobre una sola cifra cuando otros dominios pueden alterar el resultado.

«Candidato» es una relación, no una característica de personalidad. Una persona puede ser candidata adecuada para una adición en gafas, necesitar una prueba antes de monovisión y no reunir todavía condiciones para una intervención intraocular. También puede dejar de ser candidata hoy por una superficie inestable y volver a serlo después de tratarla. La revisión de 2026 sobre perspectivas de la presbicia subraya que la atención contemporánea ha pasado de considerar solo la amplitud acomodativa a integrar biomecánica, óptica, calidad visual, variabilidad de demandas y resultados centrados en el paciente.[2]

Antes de explorar se formularán cinco preguntas:

  • ¿qué actividad desea recuperar y en qué condiciones reales?;
  • ¿qué mecanismo parece limitarla?;
  • ¿qué daño, compromiso o incertidumbre no aceptaría?;
  • ¿qué parte del problema es modificable antes de decidir?;
  • ¿qué nivel de certeza requiere la reversibilidad de la opción considerada?

Una etiqueta como «exigente», «perfeccionista» o «expectativas irreales» no responde ninguna de ellas. Debe traducirse a una proposición verificable: por ejemplo, «espera leer caracteres pequeños sin corrección con luz baja y no acepta halos durante conducción nocturna». Solo entonces puede compararse el objetivo con los límites conocidos de una tecnología y diseñarse una prueba.

2. Del síntoma al mecanismo: una gramática clínica

Sección titulada «2. Del síntoma al mecanismo: una gramática clínica»

El diagnóstico diferencial empieza describiendo el fenómeno sin nombrar todavía su causa. La frase clínica mínima incluye lateralidad, distancia, iluminación, inicio, curso, duración de la tarea, corrección utilizada, conducta que mejora el síntoma e impacto. «No veo de cerca» contiene menos información que «tras veinte minutos de portátil, ambos ojos arden y las letras fluctúan; mejora al pestanear y al descansar, pero no al alejar la pantalla».

2.1. Patrones que orientan, sin diagnosticar solos

Sección titulada «2.1. Patrones que orientan, sin diagnosticar solos»
Relato predominanteHipótesis prioritariasManiobra discriminanteError frecuente
Borrosidad próxima gradual que mejora al alejarpresbicia, hipermetropía, adición insuficienterefracción, distancia de trabajo, demanda y reservaatribuirlo todo a la edad
Fluctuación que mejora al pestanearpelícula lagrimal, blefaritis, lente de contactoobservar superficie y visión entre pestaneosaumentar plus sin estabilizar lágrima
Sombra o duplicación monocularcilindro, córnea irregular, lágrima, cristalinooclusión, estenopeico, refracción, topografíallamarlo diplopía binocular
Halo, deslumbramiento y peor nochedispersión, catarata, pupila, córnea, óptica multifocalcontraste, luz baja, biomicroscopía y calidad ópticatranquilizar por buena agudeza fotópica
Líneas deformadas o cambio de tamañomácula, membrana, tracción, anisometropíacomparación monocular, rejilla y OCTprescribir más adición
Imagen apagada, color asimétrico o camponeuropatía, glaucoma, retinapupila, color, nervio, presión y campoexplicarlo por presbicia
Visión doble que cesa al cerrar un ojodesalineación, paresia, descompensación, miasteniamotilidad y exploración binocularconfundir fusión con enfoque
Lejos borroso después de cercaexceso/espasmo, pseudomiopía, lágrimaretinoscopia, relajación, cicloplejiaañadir minus sobre refracción inestable
Fatiga próxima demasiado tempranainsuficiencia/infacilidad, hipermetropía, convergenciabatería refractiva, acomodativa y binoculardiagnosticar por push-up aislado
Pérdida próxima súbita con pupila anormalparesia, pupila tónica, fármaco, III parhistoria temporal, pupila y motilidadnormalizar por edad
Ardor, cefalea, cuello y pantallassuperficie, óptica, acomodación, ergonomía, carga cognitivaevaluación por dominiosofrecer una solución universal

Las respuestas a pestanear, cerrar un ojo, aumentar la luz, alejar el texto o usar la corrección habitual funcionan como pequeños experimentos clínicos. Orientan, pero no certifican. Una persona puede mejorar al pestanear y tener además una catarata; la coexistencia es la regla en muchas edades, no una excepción incómoda.

2.2. Tiempo, lateralidad y dependencia de tarea

Sección titulada «2.2. Tiempo, lateralidad y dependencia de tarea»

Gradual y simétrico sugiere un proceso distinto de súbito y asimétrico. La dificultad exclusiva con letras pequeñas no equivale a la pérdida con rostros o conducción. La lectura prolongada estresa lágrima, acomodación, vergencia, postura y atención; una medida obtenida en segundos puede no reproducir el fallo que aparece después de media hora. La evaluación debe conservar la dimensión temporal en lugar de convertirla en una agudeza estática.

3. Triaje: lo que debe preceder a cualquier PROM

Sección titulada «3. Triaje: lo que debe preceder a cualquier PROM»

Los cuestionarios no deben retrasar la evaluación de una posible urgencia. Se dará prioridad a:

  • pérdida visual nueva, rápida o claramente asimétrica;
  • metamorfopsia, escotoma, fotopsias o sombra de cortina;
  • diplopía aguda, ptosis, anisocoria nueva o limitación motora;
  • dolor, ojo rojo, halos con cefalea o náuseas;
  • defecto pupilar aferente, desaturación cromática o defecto campimétrico neurológico;
  • inflamación, infección, trauma ocular, orbitario o craneal;
  • síntomas asociados a debilidad, disartria, disfagia, ataxia o cefalea inhabitual;
  • toxicidad farmacológica probable o cambio temporalmente relacionado con un tratamiento;
  • y cualquier discrepancia grave entre queja y hallazgo que aún no tenga explicación.

La bandera roja asigna prioridad, no etiología. Del mismo modo, su ausencia no confirma presbicia fisiológica. Permite continuar una secuencia segura.

4. Reconstruir la línea basal y el problema principal

Sección titulada «4. Reconstruir la línea basal y el problema principal»

La línea basal no es una colección de valores normales. Debe reproducir cómo vive la persona: corrección habitual, distancia real, iluminación, duración, tamaño y contraste de la tarea. Se registra agudeza por ojo y binocular, lejos y cerca según indicación, pero también el tiempo hasta que aparece el síntoma y la estrategia compensatoria: alejar, aumentar tamaño, encender luz, cerrar un ojo, alternar gafas o abandonar.

La lista inicial de problemas separará al menos:

  1. demanda no satisfecha;
  2. ametropía o corrección inadecuada;
  3. salud ocular y neural;
  4. acomodación y binocularidad;
  5. exposición, ergonomía y medicación;
  6. experiencia, prioridades y tolerancia al compromiso;
  7. incertidumbre que todavía puede cambiar la decisión.

Después se elige un problema principal provisional. No significa ignorar los demás; permite ordenar las pruebas. «Dificultad próxima por presbicia probable, con fluctuación compatible con superficie y halos nocturnos que obligan a valorar cristalino» es más útil que tres diagnósticos cerrados antes de explorar.

5. Refracción manifiesta, cicloplejia y corrección habitual

Sección titulada «5. Refracción manifiesta, cicloplejia y corrección habitual»

Se medirán agudeza, estenopeico, esfera, cilindro, eje y equilibrio binocular con un método declarado. La corrección habitual debe verificarse, incluida adición, centrado, altura, inclinación y distancia de vértice cuando puedan explicar una queja. Una pequeña hipermetropía no corregida puede adelantar síntomas próximos; un exceso de minus puede obligar a una demanda acomodativa inútil; un cilindro residual puede presentarse como sombra, fatiga o mala calidad.

La cicloplejia no es rutinaria en todo présbita. Es especialmente informativa ante edad atípica, hipermetropía latente, variabilidad manifiesta, miopización después de cerca, espasmo, diferencia entre retinoscopia y subjetivo, anisometropía inesperada o síntomas incompatibles con la amplitud aparente. Se documentan agente, concentración, tiempo, respuesta pupilar e iris, porque la diferencia manifiesta–ciclopléjica no posee un umbral universal independiente del protocolo.

El resultado tampoco se interpreta aislado. La mejor refracción puede mejorar nitidez y a la vez revelar diplopía antes suprimida; puede estabilizar una topografía; o puede no explicar una pérdida de contraste. El objetivo es obtener una base óptica estable desde la que localizar el residuo.

6. Superficie ocular: variabilidad antes que tecnología

Sección titulada «6. Superficie ocular: variabilidad antes que tecnología»

La película lagrimal es la primera superficie refractiva. Una capa inestable puede producir fluctuación, monocularidad fantasma, glare y pérdida de contraste, y puede contaminar queratometría, topografía, aberrometría y biometría. El algoritmo preoperatorio de la ASCRS destaca que la enfermedad de superficie visualmente significativa debe identificarse y tratarse antes de cirugía querato- o facorrefractiva.[3] Las recomendaciones sobre catarata y ojo seco recuerdan además que la enfermedad preexistente puede sesgar la biometría y empeorar después de la intervención.[4]

La exploración incluye párpados, borde palpebral, pestañas, orificios meibomianos, calidad del meibum, menisco, conjuntiva, tiempo de ruptura, tinción corneal y conjuntival, sensibilidad y signos inflamatorios. Los síntomas se relacionan con la tarea y con el pestaneo; una discordancia entre síntomas intensos y tinción escasa no debe interpretarse automáticamente como ausencia de enfermedad ni como prueba de causalidad neuropática.

Cuando la superficie puede alterar la decisión se interrumpe la escalada tecnológica. Se trata el mecanismo probable, se controla exposición y medicación tópica, y se repiten las mediciones en condiciones comparables. La estabilidad se documenta por repetición razonable, no por una única cifra «mejor». Posponer una biometría no es demora: evita calcular sobre ruido.

7. Córnea, astigmatismo irregular y cirugía previa

Sección titulada «7. Córnea, astigmatismo irregular y cirugía previa»

La biomicroscopía y el estenopeico orientan, pero una sombra monocular persistente, cilindro variable, cicatriz, ectasia sospechada, distorsión de mires o cirugía previa justifican topografía o tomografía. Se revisan mapas, calidad de adquisición, regularidad central, asimetría, cara posterior, paquimetría y estabilidad. La lente de contacto debe retirarse durante un intervalo apropiado al material y al caso antes de interpretar cambios.

Una córnea irregular puede lograr buena agudeza de alto contraste y fracasar con pupila mayor o luz baja. También puede limitar la utilidad de una óptica multifocal o hacer que la refracción subjetiva oscile. El informe debe diferenciar irregularidad estable, tratable, progresiva e incierta; cada categoría cambia la elección, no solo el pronóstico.

8. Cristalino: presbicia, dispersión y catarata inicial

Sección titulada «8. Cristalino: presbicia, dispersión y catarata inicial»

La pérdida de acomodación y la pérdida de transparencia avanzan en el mismo órgano, pero no son equivalentes. La catarata incipiente puede aumentar dispersión, halos y sensibilidad al deslumbramiento antes de reducir muchas líneas de agudeza fotópica. Se correlacionarán biomicroscopía y retroiluminación con contraste, luz baja, síntomas y tarea. Una opacidad morfológicamente leve puede ser funcionalmente importante para un conductor nocturno y secundaria para otra persona.

El diagnóstico tampoco debe usarse para justificar automáticamente una intervención. Se pregunta qué parte de la limitación es atribuible al cristalino, qué mejoraría con extracción y qué persistiría por córnea, retina, nervio, superficie o adaptación. La evaluación de pacientes insatisfechos con LIO correctoras de presbicia muestra la relevancia clínica de causas como ametropía residual, ojo seco, opacidad capsular y problemas propios de la óptica; el análisis causal debe preceder a cualquier rescate.[5]

9. Mácula, retina y OCT: descubrir sin sobrediagnosticar

Sección titulada «9. Mácula, retina y OCT: descubrir sin sobrediagnosticar»

El fondo dilatado sigue siendo necesario para retina, periferia y nervio. La OCT macular aporta una sección estructural de alta resolución, pero no reemplaza la historia, la dilatación ni la inspección de la imagen. Su valor aumenta cuando una enfermedad oculta cambiaría el pronóstico, el tipo de corrección o la aceptación de una óptica que distribuye luz.

Una revisión de nueve estudios estimó que añadir OCT antes de cirugía de catarata detectaba patología macular en el 13,7% de ojos considerados normales mediante exploración del fondo de ojo, sobre todo alteraciones de la interfase y degeneración macular.[6] Esa cifra resume poblaciones y definiciones distintas. En una cohorte japonesa publicada en 2026 se hallaron lesiones latentes en 30 de 316 ojos —9,5%— y lesiones que exigían una modificación inmediata en tres —1,0%—.[7] En 265 candidatos a LIO de tecnología avanzada, la OCT preoperatoria identificó patología macular oculta en el 13,2%.[8] Otros trabajos que compararon fondo y OCT,[9] o aplicaron cribado a cohortes de catarata,[10] confirman que el rendimiento varía con selección, edad, miopía, diabetes, calidad de visualización y definición de relevancia.

Se considerará OCT macular especialmente ante:

  • metamorfopsia, escotoma o cambio de tamaño;
  • agudeza, lectura o contraste peores de lo explicado;
  • catarata con visualización incompleta;
  • edad, diabetes, miopía o antecedente retiniano de riesgo;
  • cirugía intraocular con expectativa de gran calidad o corrección de presbicia;
  • y cualquier hallazgo que pueda modificar consentimiento, tecnología o objetivo.

La OCT debe revisarse corte a corte. Un informe automático normal no excluye mala segmentación, fijación pobre o lesión fuera del área. Tampoco toda membrana sutil contraindica una estrategia: puede cambiar el pronóstico, el umbral de intervención o la forma de explicar incertidumbre.

10. Nervio óptico, pupila, color, campo y glaucoma

Sección titulada «10. Nervio óptico, pupila, color, campo y glaucoma»

Una pérdida aferente no se explica por presbicia. La exploración incluye pupilas, defecto aferente relativo cuando sea interpretable, disco, presión y comparación interocular. Se añadirán color, campo, OCT de fibras o células ganglionares y estudio neurológico según la historia. Desaturación, defecto campimétrico, excavación incompatible o pérdida visual desproporcionada obligan a localizar antes de optimizar la visión próxima.

La pupila cumple además una función diagnóstica. Anisocoria reciente, mala reacción, ptosis o motilidad alterada junto a pérdida acomodativa cambian la prioridad. El uso de mióticos o anticolinérgicos, tópico o sistémico, debe constar porque modifica profundidad de foco, iluminación retiniana, lágrima y respuesta próxima.

11. Binocularidad y motilidad como diagnóstico diferencial

Sección titulada «11. Binocularidad y motilidad como diagnóstico diferencial»

La diplopía binocular desaparece al ocluir cualquiera de los ojos; la sombra monocular persiste en el ojo afectado. Esta distinción sencilla evita atribuir a córnea una descompensación motora o a vergencia una irregularidad óptica. La revisión de alteraciones binoculares después de cirugía refractiva y catarata advierte que los trastornos previos no reconocidos pueden hacerse sintomáticos y recomienda explorar foria, punto próximo, reservas, facilidad y relación acomodación-convergencia cuando proceda.[11]

Se investigan estrabismo, ambliopía, parche, prismas, cirugía muscular, diplopía, postura cefálica, trauma, tiroides, miastenia y neurología. Después se observa antes de disociar: fijación, postura, motilidad, cover–uncover, prueba alternante y fusión. La profundidad de PBR-C25 se reserva para monovisión, síntomas o hallazgos relevantes. En C26 la función es localizar: si cerrar un ojo resuelve el fenómeno, la evaluación no termina aumentando la adición.

12. Insuficiencia, infacilidad y fatiga acomodativa

Sección titulada «12. Insuficiencia, infacilidad y fatiga acomodativa»

En una persona no présbita o preprésbita, una respuesta inferior a la esperable puede representar insuficiencia; la dificultad para alternar estímulos, infacilidad; y el deterioro con repetición, mal sostenimiento. No son sinónimos ni se diagnostican mediante el mismo dato. Una revisión sobre insuficiencia encontró prevalencias inferiores al 1% y superiores al 60% según población y criterios, una amplitud que revela heterogeneidad metodológica.[12]

La batería puede incluir amplitud subjetiva, lentes negativas, retinoscopia dinámica, facilidad monocular y binocular, respuesta objetiva cuando esté disponible, foria, reservas y punto próximo. Deben conservarse distancia, corrección, tamaño, criterio de borrosidad, velocidad, iluminación y repetición. Un estudio de 632 participantes jóvenes mostró grandes cambios en prevalencia diagnóstica al variar técnica y criterio, y recordó que una medida subjetiva no es equivalente a una respuesta objetiva.[13] La revisión de protocolos acomodativos y vergenciales concluye asimismo que la falta de uniformidad impide tratar umbrales de distintos métodos como intercambiables.[14]

Las ecuaciones de amplitud por edad son referencias de grupo. Un resultado inferior a una fórmula no confirma enfermedad y uno superior no excluye síntomas. Debe existir coherencia con la edad, técnica, repetibilidad, respuesta, binocularidad y tarea. En el présbita establecido, la baja amplitud fisiológica no debe renombrarse insuficiencia acomodativa; el diagnóstico diferencial busca una pérdida desproporcionada, prematura, asimétrica o adquirida.

13. Exceso, espasmo, pseudomiopía y espasmo del reflejo próximo

Sección titulada «13. Exceso, espasmo, pseudomiopía y espasmo del reflejo próximo»

La pseudomiopía describe una refracción manifiesta más miópica por exceso de respuesta acomodativa, a menudo variable y con diferencia tras cicloplejia. La revisión disponible insiste en que es un fenómeno, no una etiología única, y que puede asociarse a trabajo próximo, trauma, trastornos funcionales o causas orgánicas.[15] La visión lejana borrosa después de cerca, retinoscopia fluctuante y dificultad para relajar orientan, pero la magnitud debe interpretarse dentro del protocolo.

El espasmo del reflejo próximo puede combinar acomodación, convergencia y miosis, con aparente limitación de abducción o diplopía. Su presentación imita enfermedad neurológica y a la vez puede coexistir con ella. La revisión específica propone una estrategia graduada tras excluir causas orgánicas según temporalidad, pupila, motilidad, trauma y signos acompañantes.[16] El error simétrico consiste tanto en solicitar pruebas indiscriminadas a todo paciente como en omitir una evaluación urgente cuando hay datos focales.

14. Paresia acomodativa, pupila tónica, fármacos y causas neurológicas

Sección titulada «14. Paresia acomodativa, pupila tónica, fármacos y causas neurológicas»

La pérdida próxima súbita, asimétrica o claramente excesiva para la edad no debe normalizarse. Se reconstruye la cronología respecto de trauma, infección, diabetes, enfermedad neurológica, exposición tóxica, cirugía y medicación. Se examinan pupilas, ptosis, motilidad, convergencia, sensibilidad corneal y función aferente.

Las revisiones clínicas recientes de disfunción acomodativa recuerdan que las categorías se solapan y requieren anamnesis, refracción y exploración binocular coherentes.[17] Los anticolinérgicos son un ejemplo conocido, pero también deben revisarse fármacos que alteran lágrima, pupila o estado neurológico. No se suspende una medicación esencial sin coordinar con quien la prescribió.

La pupila tónica puede producir anisocoria y pérdida de acomodación al inicio; una paresia del III par añade motilidad o ptosis; una causa farmacológica puede ser unilateral por contacto inadvertido. La lista orienta el estudio, no reemplaza la localización clínica.

15. Prepresbicia sintomática: cuando varias reservas empiezan a fallar

Sección titulada «15. Prepresbicia sintomática: cuando varias reservas empiezan a fallar»

Entre los 30 y 40 años, la queja próxima puede aparecer antes de que una definición convencional de presbicia parezca obvia. En una cohorte de 253 usuarios de lentes de contacto blandas con astenopía, el diagnóstico más frecuente bajo el protocolo del estudio fue acomodación mal sostenida; también se clasificaron insuficiencia e infacilidad.[18] La muestra era seleccionada y vinculada a una investigación patrocinada, por lo que no representa prevalencia general. Sí demuestra que la edad por sí sola no separa presbicia inicial, ametropía, acomodación y convergencia.

La evaluación debe buscar hipermetropía latente, exceso de minus, demanda laboral sostenida, superficie, facilidad, respuesta, foria y punto próximo. La adición baja puede aliviar, pero su eficacia no valida retrospectivamente una etiología única: reduce demanda en varios mecanismos. El diagnóstico conserva qué se midió antes y qué cambió después.

16. Astenopía digital como síndrome multimecanístico

Sección titulada «16. Astenopía digital como síndrome multimecanístico»

La astenopía digital reúne ardor, sequedad, visión fluctuante, cefalea, dificultad de enfoque y molestias cervicales durante pantallas. La revisión de manejo clínico separa mecanismos externos relacionados con superficie de mecanismos internos ópticos, acomodativos y binoculares, e insiste en corrección refractiva, ergonomía, pestaneo y descansos ajustados al caso.[19]

Una revisión integradora de 2026 sintetizó 128 estudios y propuso seis dominios: superficie/pestaneo, acomodación/vergencia, carga musculoesquelética, estrés óptico del dispositivo, carga cognitiva y marcadores neurales.[20] Es un marco prometedor, no un algoritmo de resultado ya validado prospectivamente. Ayuda a evitar la falacia de una causa y una solución. La evidencia no permite diagnosticar por tiempo de pantalla ni ofrecer filtro de luz azul como respuesta universal.

El CVS-Q fue desarrollado y validado para medir síndrome visual informático en el trabajo y puede cuantificar frecuencia e intensidad bajo sus instrucciones.[21] No distingue por sí mismo cuál de los seis dominios explica el resultado. La evaluación combina:

  • refracción y corrección específica de distancia;
  • superficie y patrón de pestaneo;
  • respuesta y facilidad acomodativa;
  • alineación y reservas cuando proceda;
  • distancia, altura, tamaño, contraste, reflejos y alternancia;
  • postura, cuello, hombros y pausas;
  • y contenido, multitarea, presión temporal y carga cognitiva.

Una puntuación basal puede servir para seguimiento si se conserva versión, idioma, periodo y modo de administración. El cambio solo es interpretable frente a la repetibilidad y la evidencia del instrumento; una mejoría percibida tampoco exime de investigar una bandera roja.

17. Qué es un PROM y qué no puede diagnosticar

Sección titulada «17. Qué es un PROM y qué no puede diagnosticar»

Un PROM es una medida informada directamente por la persona acerca de su salud, función o experiencia, sin que el clínico transforme previamente la respuesta. Para ser instrumento y no una conversación disfrazada de número necesita un constructo definido, instrucciones, periodo de recuerdo, opciones de respuesta, reglas de puntuación y evidencia de validez, fiabilidad e interpretación en una población.

La revisión de PROMs en presbicia encontró instrumentos con propósitos y grados de desarrollo muy distintos y señaló la necesidad de elegir medidas válidas para el contexto, en lugar de utilizar escalas genéricas por conveniencia.[22] «Calidad de vida», «función», «síntomas», «satisfacción» e «independencia de gafas» no son sinónimos. Una persona puede ver bien con corrección y estar insatisfecha por depender de ella; puede no usar gafas porque evita la tarea; o puede declarar satisfacción y presentar halos importantes que considera un precio aceptable.

  1. No establece etiología. Un síntoma óptico alto puede proceder de superficie, catarata, LIO, córnea, retina o binocularidad.
  2. No sustituye desempeño. Decir que una tarea es difícil no cuantifica velocidad, precisión o seguridad; medir desempeño tampoco revela esfuerzo o importancia.
  3. No es universal. La validez pertenece a una población, lengua, contexto y modo de administración.
  4. No convierte cualquier cambio en beneficio. Debe conocerse repetibilidad, error, direccionalidad y, si existe, umbral de cambio interpretable.

La puntuación total es una compresión de información. Debe conservarse acceso a los ítems clínicamente relevantes, sobre todo cuando un promedio bajo oculta diplopía, fenómenos nocturnos o una tarea crítica.

18. Seleccionar por constructo, población, idioma y momento

Sección titulada «18. Seleccionar por constructo, población, idioma y momento»

La elección empieza por la pregunta, no por el cuestionario disponible. Antes de administrarlo se verificará:

  • constructo y dominios que pretende medir;
  • población de desarrollo y validación;
  • estado fáquico, pseudofáquico y uni- o bilateral;
  • idioma y variante cultural;
  • periodo de recuerdo y momento respecto del tratamiento;
  • modo de administración, ayuda permitida y formato digital o papel;
  • modelo de puntuación y manejo de datos ausentes;
  • sensibilidad al cambio y umbral aplicable al contexto;
  • permisos, licencia y versión vigente;
  • y decisión que cambiaría según el resultado.
InstrumentoConstructo principalContexto de desarrolloUso razonableLímite decisivo
Catquest-9SFdificultad en actividades y valoración visual globalcataratalínea basal y cambio tras cirugíano específico de cerca; posible techo
VF-14dificultad en actividades visualescatarata históricacomparación con literatura validadaactividades y estructura pueden no ajustarse hoy
NAVQ-Pimpacto de la función próximapresbicia fáquicatratamientos de cerca con cristalino naturalno transferir sin evidencia a pseudofaquia
PICQimpacto y conductas de afrontamientopresbicia fáquicaseparar limitación y compensaciónrespetar versión y contexto de validación
PRSIQnecesidad, uso y funcionamiento sin gafascirugía de catarata/LIOindependencia por distanciano mide toda la calidad ni seguridad
QoVfrecuencia, gravedad y molestia de síntomas ópticoscirugía refractiva/catarataperfil de calidad ópticasíntoma no localiza causa
AIOLISsíntomas asociados a catarata/LIOcatarata y pseudofaquiaperfil estandarizado en su contextocontexto FDA cualificado es estrecho
VND-Qdificultad y calidad en conducción nocturnaconductoresqueja nocturna y cambiono certifica aptitud legal
CVS-Qsíntomas relacionados con ordenadorentorno laboralastenopía digital y seguimientono identifica mecanismo

No existe ventaja en administrar todos. La carga puede cansar, inducir respuestas estereotipadas y generar múltiples puntuaciones sin plan. Un instrumento principal y uno dirigido a un riesgo específico suelen ofrecer más claridad que una batería exhaustiva.

19. Catquest-9SF y VF-14: función en catarata

Sección titulada «19. Catquest-9SF y VF-14: función en catarata»

Catquest-9SF es una revisión Rasch de nueve ítems derivada de Catquest para medir resultados desde la perspectiva del paciente con catarata.[23] Su brevedad y uso en registros la hacen atractiva para línea basal y cambio posoperatorio. Existe validación española en pacientes con LIO monofocal o trifocal,[24] pero «validado en español» no significa automáticamente equivalente en cualquier país, modalidad o población fáquica de alta función.

El instrumento pregunta por dificultad en actividades y satisfacción global; no caracteriza de forma exhaustiva lectura próxima, halos o independencia. Puede aparecer un efecto techo si el candidato realiza bien actividades generales pero falla una tarea profesional fina, prolongada o con iluminación baja. La respuesta correcta no es modificar ítems, sino añadir una medida o tarea específica conservando Catquest intacto.

20. NAVQ-P y PICQ: presbicia fáquica contemporánea

Sección titulada «20. NAVQ-P y PICQ: presbicia fáquica contemporánea»

El NAVQ-P fue desarrollado para representar tareas y dificultades próximas relevantes en personas con presbicia fáquica. El trabajo de validez de contenido incluyó entrevistas conceptuales y cognitivas sobre NAVQ-P y otros instrumentos, y mostró por qué no basta sustituir palabras en un cuestionario antiguo.[25] La evaluación psicométrica posterior en adultos con presbicia fáquica apoyó su estructura y capacidad de detectar cambio bajo las condiciones del estudio.[26]

El PICQ amplía la mirada hacia impacto y afrontamiento: no solo pregunta qué resulta difícil, sino cómo la persona compensa o modifica su conducta. Su desarrollo combinó entrevistas de elicitación y debriefing cognitivo con datos de ensayo clínico.[27] Esta distinción es clínicamente valiosa. Alejar el texto, ampliar fuente o pedir ayuda puede mantener una puntuación de desempeño aparente a costa de autonomía, tiempo o comodidad.

Ningún resultado debe extrapolarse sin más de presbicia fáquica a pseudofaquia, ni de una intervención farmacológica evaluada durante un periodo concreto a cirugía estable. Se conserva versión, ventana temporal, corrección permitida y condiciones de iluminación. Si la versión autorizada no existe en español o portugués europeo, una traducción de trabajo puede servir para conversación, pero no debe presentarse como puntuación validada.

21. PRSIQ: independencia no significa ausencia de coste

Sección titulada «21. PRSIQ: independencia no significa ausencia de coste»

PRSIQ fue desarrollado y validado para separar necesidad de gafas, uso real y capacidad de funcionar sin ellas tras cirugía de catarata e implante de LIO.[28] Esa separación resuelve una ambigüedad frecuente. Una persona puede «no usar» gafas porque no las necesita, porque tolera borrosidad, porque aumenta el texto o porque evita la actividad. Solo la primera interpretación corresponde a independencia funcional plena.

La medida debe registrarse por distancia y contexto. La independencia para móvil con buena luz no implica conducción, lectura prolongada o trabajo intermedio. Tampoco informa por sí sola de halos, contraste, diplopía o satisfacción. Por ello se combina con función, síntomas ópticos y objetivos personales, sin sumar los resultados en un índice propio.

22. QoV y AIOLIS: conservar el perfil de síntomas

Sección titulada «22. QoV y AIOLIS: conservar el perfil de síntomas»

QoV fue diseñado como un instrumento de diez síntomas evaluados según frecuencia, gravedad y molestia.[29] La triple dimensión evita asumir que un halo frecuente es necesariamente grave o intolerable. En clínica, el patrón por ítem puede ser más decisivo que el total: un conductor puede aceptar fenómenos esporádicos y rechazar un starburst intenso; otra persona puede considerar molesto un síntoma leve por su tarea nocturna.

AIOLIS se desarrolló para evaluar síntomas asociados a catarata, cirugía y lentes intraoculares, con 37 ítems en su forma desarrollada.[30] La FDA lo cualificó como herramienta de desarrollo de dispositivos dentro de un contexto de uso específico, en adultos anglófonos implantados bilateralmente con el mismo modelo de LIO y objetivo emétrope.[31] Esa cualificación es relevante, pero no convierte el instrumento en universal para todas las lenguas, combinaciones bilaterales, cirugías corneales o decisiones clínicas individuales.

Al registrar síntomas ópticos se anotarán ojo, luz, distancia, inicio, persistencia y efecto de corrección o pestaneo. Un halo preoperatorio por catarata no es equivalente a un halo tras LIO; la línea basal evita atribuir al tratamiento lo que ya existía.

El VND-Q fue desarrollado mediante análisis Rasch para medir la dificultad o calidad percibida en conducción nocturna.[32] Es útil cuando esa actividad condiciona la elección, pero no certifica aptitud legal ni sustituye agudeza, campo, contraste, deslumbramiento y normativa aplicable. Además, «no conduce de noche» puede ser una respuesta por evitación; debe distinguirse de ausencia de dificultad.

CVS-Q se reserva para exposición a ordenador bajo una versión validada. En trabajadores puede aportar línea basal y seguimiento, pero no debe usarse como nombre causal de todo síntoma de pantalla. Cuando ninguna escala cubre una tarea singular —microcirugía, música, planos, inspección, artesanía— puede añadirse un módulo clínico no puntuado o una prueba de desempeño. Debe etiquetarse como evaluación individual, no como PROM validado.

VF-14 tuvo gran utilidad histórica en catarata. Su interpretación actual exige revisar relevancia de actividades, estructura psicométrica e idioma. En una comparación multicéntrica de 1.052 pacientes con catarata, con datos completos de 899, tanto NEI VFQ-25 como VF-14 mostraron fortalezas y deficiencias de ajuste, focalización y unidimensionalidad en esa población china.[33] La enseñanza trasciende ese contexto: una fama extendida no elimina la obligación de comprobar cómo funciona una escala en la población concreta.

24. Licencias, puntuación, datos ausentes, techos y traducción

Sección titulada «24. Licencias, puntuación, datos ausentes, techos y traducción»

Antes de reproducir un cuestionario se comprobarán titularidad, condiciones de uso y versión autorizada. Que un artículo sea abierto no significa que sus ítems carezcan de licencia. La obra puede describir constructo, evidencia y uso; la reproducción íntegra requiere autorización cuando corresponda.

  1. Obtener la versión correcta y las instrucciones originales.
  2. Mantener texto, orden, opciones y periodo de recuerdo.
  3. No explicar un ítem de forma que induzca respuesta si el manual no lo permite.
  4. Gestionar «no aplicable» y omisiones según la regla, nunca como cero por comodidad.
  5. No mezclar puntuaciones de instrumentos diferentes.
  6. Conservar resultado total y respuestas críticas cuando su licencia lo permita.
  7. Interpretar cambio solo con evidencia para ese contexto.
  8. Registrar modo, fecha, corrección, unilateralidad/bilateralidad e idioma.

Un efecto techo aparece cuando personas con alta función se agrupan cerca del mejor resultado y la escala ya no distingue entre ellas. Es probable en candidatos fáquicos que trabajan y solo fallan en una demanda exigente. Un efecto suelo puede ocurrir cuando la dificultad extrema impide discriminar deterioro adicional. Ninguno se resuelve inventando decimales; se elige otro instrumento o una medida complementaria.

Una versión brasileña no demuestra equivalencia lingüística y cultural en Portugal. La adaptación exige permiso, traducciones independientes, reconciliación, retrotraducción cuando corresponda, entrevistas cognitivas en la población diana y evaluación psicométrica. Palabras habituales para gafas, deslumbramiento, esfuerzo o actividades pueden cambiar comprensión y respuesta. Mientras esa validación no exista, la versión portuguesa europea de esta monografía describirá el instrumento sin crear una puntuación pseudo-validada.

25. Integrar por dominios sin fabricar una puntuación total

Sección titulada «25. Integrar por dominios sin fabricar una puntuación total»

La integración compara tres planos:

  • estructura y fisiología: superficie, córnea, cristalino, retina, nervio, acomodación, motilidad;
  • capacidad y desempeño: agudeza, contraste, lectura, tiempo, precisión, adaptación y tarea;
  • experiencia y valor: dificultad, síntomas, afrontamiento, independencia, preferencia y riesgo no aceptado.

Una discordancia es información. Buena agudeza y mala función nocturna sugieren explorar contraste, dispersión, pupila y síntomas. OCT macular alterada con buena función puede cambiar pronóstico sin explicar la queja principal. PROM bueno y conducta de evitación obliga a revisar ítems y tareas. No se sumarán micras, dioptrías y escalas Rasch en una cifra de candidatura.

DominioHallazgoRelación con la quejaModificabilidadConsecuencia
refracciónhipermetropía/cilindro no corregidosprobable y reversiblealtacorregir y reevaluar
superficieinestabilidad visualprobable, contamina medidasalta o parcialtratar antes de decidir
cristalinodispersión/catarataposible o principalquirúrgicadefinir beneficio y riesgo
mácula/nerviolesión estable o inciertavariablebaja o dependientepronóstico, derivación o estudio
acomodación/binocularidaddéficit o descompensacióncongruente según tareavariablerehabilitar, probar o modificar estrategia
experienciaobjetivo y coste no aceptadodetermina valorno es patologíacomparar alternativas

La concordancia perfecta entre estructura, rendimiento y experiencia es menos frecuente de lo que sugiere un formulario. Una discordancia no debe resolverse eligiendo el dato que confirma la hipótesis inicial; debe convertirse en una pregunta nueva.

Queja intensa con agudeza excelente. Se revisan contraste, dispersión, lágrima, aberraciones, pupila, retina, binocularidad y tiempo de tarea. La agudeza de alto contraste en condiciones fotópicas mide una capacidad limitada. No desautoriza una experiencia reproducible, pero tampoco identifica su causa.

Hallazgo estructural con poca queja. Puede tratarse de una lesión incidental, una adaptación eficaz, una tarea poco exigente o una infradeclaración. Se determina si el hallazgo limita el pronóstico o aumenta el riesgo aunque no explique el motivo de consulta. Una membrana epirretiniana sutil puede ser irrelevante para una gafa y decisiva al prometer alta calidad con una LIO que reparte luz.

PROM favorable con conducta de evitación. Se comprueba si las actividades difíciles fueron marcadas como no aplicables, abandonadas o delegadas. «No tengo dificultad para conducir de noche» no es interpretable del mismo modo en quien conduce semanalmente y en quien dejó de hacerlo. La entrevista contextualiza sin reescribir la puntuación.

PROM desfavorable con desempeño conservado. Puede reflejar esfuerzo, lentitud, síntomas, miedo o una discrepancia con el nivel anterior. Se mide duración y coste, no solo éxito final. Completar una tarea con cefalea y pausas frecuentes no equivale a realizarla con comodidad.

Pruebas variables entre visitas. Antes de atribuir progresión se comparan corrección, superficie, hora, fatiga, fármacos, pupila, equipo y aprendizaje. La repetición debe conservar condiciones; si la variabilidad forma parte del problema —por ejemplo, lágrima o espasmo— se documenta como fenómeno en vez de promediarla hasta borrarla.

Preferencia que contradice el rendimiento. Una alternativa puede ofrecer peor letra máxima y resultar preferida por continuidad, confort, estética o ausencia de fenómenos. La decisión informada permite ponderar esas dimensiones si la seguridad permanece aceptable. El clínico explica el compromiso; no sustituye el valor personal por su propia jerarquía.

El análisis termina con una formulación explícita: «los datos concuerdan», «la discrepancia se explica probablemente por…» o «permanece sin explicación y puede cambiar la decisión». Esta última frase no es fracaso; es una razón válida para ampliar, probar o posponer.

La clasificación se aplica al objetivo concreto y puede cambiar tras optimización.

Presbicia compatible con edad, refracción estable, salud ocular suficiente, síntomas y tareas coherentes, sin señales de alarma. Puede avanzar a corrección reversible con seguimiento proporcional.

Ametropía, superficie, ergonomía, corrección mal centrada o problema de uso que debe resolverse antes de valorar el residuo. No es «mal candidato»: está pendiente de optimización.

Nivel 3 · Comorbilidad estable o compromiso relevante

Sección titulada «Nivel 3 · Comorbilidad estable o compromiso relevante»

Existe enfermedad o vulnerabilidad conocida que modifica pronóstico, tecnología o información, pero no excluye necesariamente el objetivo. Requiere comparación explícita de beneficios y costes.

Nivel 4 · Incertidumbre capaz de cambiar la decisión

Sección titulada «Nivel 4 · Incertidumbre capaz de cambiar la decisión»

Mediciones no repetibles, retina o nervio sin aclarar, binocularidad vulnerable, síntoma desproporcionado o expectativas incompatibles aún no resueltas. Se amplía estudio, se deriva o se utiliza una prueba reversible.

Nivel 5 · Prioridad diagnóstica o contraindicación actual

Sección titulada «Nivel 5 · Prioridad diagnóstica o contraindicación actual»

Bandera roja, enfermedad activa, riesgo no aceptable o incapacidad para comprender la incertidumbre esencial. Se pospone la intervención electiva y se atiende la prioridad. «Actual» es importante: el nivel puede cambiar con tratamiento o nueva información.

El plan no empieza eligiendo producto. Sigue una secuencia:

  1. definir el fenómeno y el objetivo;
  2. excluir urgencia;
  3. corregir y estabilizar refracción y superficie;
  4. localizar córnea, cristalino, retina y nervio;
  5. estudiar acomodación y binocularidad cuando el patrón lo exige;
  6. revisar exposición, postura, medicación y enfermedad sistémica;
  7. seleccionar uno o pocos PROMs por constructo;
  8. contrastar hallazgo, desempeño y experiencia;
  9. investigar discordancias;
  10. clasificar complejidad para la opción concreta;
  11. proponer optimización, prueba, derivación, vigilancia o tratamiento;
  12. explicar incertidumbre y contingencia.

Las expectativas antes de extracción del cristalino son heterogéneas y a menudo superan la información disponible; una revisión sistemática encontró gran variabilidad en métodos y contenidos.[34] Del mismo modo, la evidencia para indicar catarata no se reduce a un umbral de agudeza; una revisión sistemática mostró que función y beneficio esperado deben incorporarse a la decisión.[35] La guía europea de catarata de 2025 aporta el marco contemporáneo para evaluación, información y toma de decisiones, que debe contextualizarse en el paciente y la legislación local.[36]

El informe final incluirá:

  • objetivo y tareas prioritarias;
  • corrección y condiciones de evaluación;
  • lista de problemas por dominio;
  • hallazgos que explican, contribuyen o no explican;
  • PROM, versión, puntuación y límites;
  • factores tratados y pruebas que deben repetirse;
  • enfermedad estable y efecto sobre pronóstico;
  • incertidumbre residual;
  • opción reversible o alternativa;
  • riesgo no aceptado y plan de contingencia;
  • y responsable y plazo del siguiente paso.
  1. Preprésbita hipermétrope con cefalea: la cicloplejia revela hipermetropía latente; se corrige antes de etiquetar presbicia precoz.
  2. Fluctuación y halos con buena agudeza: lágrima y catarata inicial compiten; se estabiliza superficie y se repite calidad.
  3. Metamorfopsia leve en candidata a independencia: OCT descubre membrana; se redefine pronóstico y tecnología.
  4. Conductor nocturno con función fotópica buena: VND-Q y contraste identifican un riesgo relevante, sin certificar aptitud.
  5. Pantallas, ardor, cuello y lejos borroso tras cerca: se interviene por superficie, ergonomía y respuesta acomodativa, no por una etiqueta única.
  6. Pérdida próxima súbita y anisocoria: se prioriza pupila, motilidad, fármaco y neurología.
  7. Catquest casi perfecto y tarea profesional crítica: se reconoce techo y se añade prueba específica.
  8. No usa gafas, pero evita leer: PRSIQ y entrevista separan no uso de independencia funcional.
  9. Maculopatía estable: no se excluye automáticamente; se ajustan objetivo, contraste esperado y consentimiento.
  10. Solicitud de marca concreta: se traduce a beneficio, compromiso y alternativa antes de juzgar candidatura.

27.3. Circuito de una evaluación escalonada

Sección titulada «27.3. Circuito de una evaluación escalonada»

Una consulta puede organizarse en tres niveles. El primero ofrece seguridad y línea basal a todos; el segundo responde a las hipótesis surgidas; el tercero se reserva para una decisión irreversible, una comorbilidad o una discordancia persistente.

Nivel inicial común. Incluye motivo formulado por tarea, antecedentes oculares y sistémicos, medicación, corrección habitual, agudeza monocular y binocular, refracción pertinente, pupilas, motilidad de cribado, biomicroscopía, presión según contexto y fondo. Se inspecciona superficie antes de instilar gotas que cambien lágrima o pupila. La experiencia se recoge con preguntas abiertas antes de enseñar marcas o inducir expectativas.

Nivel dirigido. Se añade cicloplejia ante refracción sospechosa; topografía o tomografía ante irregularidad; OCT macular, nerviosa o campo ante hallazgo o riesgo; batería acomodativa y binocular ante fatiga, diplopía o edad atípica; y contraste, glare o lectura cuando la agudeza no representa la queja. El PROM se selecciona en este nivel porque ya existe una pregunta clínica. Una escala de síntomas ópticos no se administra por rutina si la decisión solo requiere cuantificar dificultad próxima fáquica.

Nivel de alta exigencia. Una intervención intraocular correctora de presbicia requiere estabilidad, biometría y selección específica que se desarrollan en capítulos posteriores, además de una comprobación más estricta de retina, nervio, córnea, superficie, binocularidad y expectativas. Se incorporan simulaciones reversibles cuando sean informativas y se ensayan tareas críticas bajo luz pertinente. El objetivo no es eliminar todo riesgo, sino reconocer el residual y comprobar que la persona lo entiende.

Se repetirá cuando el resultado pueda cambiar la conducta y exista una causa plausible de inestabilidad o error: adquisición de mala calidad, superficie alterada, corrección incorrecta, respuesta incoherente, aprendizaje, fatiga, medicación transitoria o hallazgos fronterizos. Repetir todo sin hipótesis añade falsa seguridad. Debe decidirse de antemano qué diferencia se considera más allá de la repetibilidad y qué ocurrirá con cada posible resultado.

Después de tratar superficie, corregir ametropía o modificar ergonomía se repiten tanto la medida afectada como el desenlace que importaba. Mejorar topografía sin preguntar si la visión dejó de fluctuar resuelve el instrumento, no necesariamente el problema. Del mismo modo, mejorar un PROM sin estabilizar una lesión relevante no autoriza una intervención electiva.

27.5. De «apto» a recomendación condicional

Sección titulada «27.5. De «apto» a recomendación condicional»

La conclusión más informativa suele adoptar una de estas formas:

  • adecuado para avanzar, porque el objetivo, la base clínica y el compromiso son coherentes;
  • adecuado después de optimización, indicando tratamiento y criterio de estabilidad;
  • adecuado con pronóstico o compromiso modificado, explicitando lo que cambia;
  • requiere prueba reversible o evaluación adicional, con pregunta y plazo;
  • no aconsejable en este momento, por riesgo, actividad de enfermedad o incertidumbre;
  • contraindicado para esta estrategia, sin convertirlo en contraindicación para toda corrección.

Cada recomendación debe vincularse a evidencia observada y a la opción concreta. «No apto por expectativas» se sustituye por «no se aconseja esta óptica porque el paciente considera inaceptable cualquier halo nocturno y no existe una opción que garantice su ausencia». La segunda formulación es auditable, respetuosa y permite reconsiderar alternativas.

27.6. Conversación final y comprobación de comprensión

Sección titulada «27.6. Conversación final y comprobación de comprensión»

La comunicación presenta primero el problema que parece dominante, después los factores contribuyentes y finalmente lo incierto. Se explican beneficio probable, límites, alternativas reversibles, posibilidad de no intervenir y plan si el resultado no cumple el objetivo. La técnica de retorno de información —pedir a la persona que explique con sus palabras qué espera y qué compromiso entiende— detecta malentendidos sin convertir la consulta en examen.

La decisión compartida no exige que paciente y clínico valoren igual cada resultado. Exige información suficiente, comprensión, ausencia de coerción y una recomendación profesional clara. Si una preferencia asume un riesgo desproporcionado o una promesa imposible, el oftalmólogo puede desaconsejar la intervención explicando por qué. Respetar autonomía no significa ofrecer cualquier tecnología; significa que la decisión final se construye sobre conocimiento y límites honestos.

  • La edad compatible con presbicia no demuestra que todo síntoma próximo proceda de ella.
  • Describir lateralidad, tiempo, luz, tarea y conducta compensatoria localiza mejor que una etiqueta inicial.
  • La refracción, superficie y salud ocular deben estabilizarse antes de interpretar pruebas avanzadas.
  • Buena agudeza fotópica no excluye dispersión cristaliniana, pérdida de contraste o maculopatía oculta.
  • La OCT complementa, pero no sustituye, el fondo dilatado ni la lectura clínica de la imagen.
  • La insuficiencia acomodativa no se diagnostica con una fórmula y un push-up aislado.
  • Pseudomiopía, espasmo del reflejo próximo y paresia requieren contexto temporal, cicloplejia, pupila y motilidad.
  • La astenopía digital integra superficie, óptica, acomodación, binocularidad, ergonomía y carga cognitiva.
  • Un PROM mide experiencia bajo reglas; no establece etiología.
  • Catquest-9SF, NAVQ-P, PICQ, PRSIQ, QoV, AIOLIS, VND-Q y CVS-Q miden constructos diferentes.
  • Independencia de gafas no equivale a función, satisfacción ni seguridad.
  • Una traducción no validada no conserva automáticamente la validez del instrumento original.
  • La candidatura debe expresarse para un objetivo y una tecnología, no como rasgo de personalidad.
  • La clasificación de complejidad es dinámica: optimizar puede cambiarla.
  • La mejor salida es una lista de problemas y próximos pasos, no una puntuación total opaca.

Controversias, lagunas y líneas de investigación

Sección titulada «Controversias, lagunas y líneas de investigación»

Faltan criterios que integren medidas subjetivas y objetivas, repetibilidad, edad, síntomas y respuesta terapéutica. Las fórmulas históricas no deberían actuar como patrón biológico universal.

2. Frontera entre presbicia inicial y disfunción

Sección titulada «2. Frontera entre presbicia inicial y disfunción»

La transición es continua y se mezcla con hipermetropía, exposición digital, estrés, fármacos y binocularidad. Se necesitan cohortes longitudinales con protocolos comparables.

El rendimiento depende de edad, selección y tecnología. Deben definirse coste-efectividad, lesión clínicamente significativa y efecto real sobre elección y resultados, no solo detección.

La morfología y la agudeza explican incompletamente glare y contraste. Faltan modelos que unan dispersión, tarea y beneficio individual de la extracción.

Los dominios propuestos requieren validación prospectiva y ensayos que asignen intervención por mecanismo. El tiempo de pantalla es una exposición pobremente específica.

Los efectos techo pueden ocultar pérdidas relevantes. Se necesitan bancos de ítems y pruebas adaptativas que cubran desde discapacidad hasta rendimiento profesional.

7. Comparabilidad entre estados del cristalino

Sección titulada «7. Comparabilidad entre estados del cristalino»

Un instrumento válido en presbicia fáquica no necesariamente mide lo mismo tras LIO, cirugía corneal o monovisión. Deben demostrarse invariancia y respuesta al cambio.

Los promedios de ensayo no siempre representan beneficio clínicamente importante para una persona. Se necesitan límites de medición y métodos centrados en objetivos.

La protección legítima de instrumentos puede dificultar auditoría, traducción e interoperabilidad. Son deseables modelos de acceso que preserven integridad y permitan uso académico responsable.

El CVS-Q sí dispone de una adaptación portuguesa evaluada en trabajadores de Portugal, con estudio de traducción, entrevistas y validación psicométrica.[37] Faltan, sin embargo, versiones adaptadas y validadas en Portugal de varios PROMs relevantes para presbicia, independencia y síntomas ópticos. No debe suplirse esa laguna mediante traducción informal con puntuación aparente.

Los modelos futuros podrían combinar estructura, óptica, función, conducta y PROMs. Necesitarán validación externa, calibración y explicabilidad, sin ocultar banderas rojas detrás de una probabilidad.

La investigación debería medir conocimiento, congruencia con valores, conflicto y arrepentimiento decisional, además de agudeza, independencia o elección de una tecnología.

  1. Wolffsohn JS, Berkow D, Chan KY, Chaurasiya SK, Fadel D, Haddad M, et al. BCLA CLEAR Presbyopia: Evaluation and diagnosis. Cont Lens Anterior Eye. 2024;47(4):102156. PubMed · DOI
  2. Davies LN. Presbyopia: Current Perspectives and Prospects for Patients. Ophthalmic Physiol Opt. 2026. Online ahead of print. PubMed · DOI
  3. Starr CE, Gupta PK, Farid M, Beckman KA, Chan CC, Yeu E, et al; ASCRS Cornea Clinical Committee. An algorithm for the preoperative diagnosis and treatment of ocular surface disorders. J Cataract Refract Surg. 2019;45(5):669-684. PubMed · DOI
  4. Donthineni PR, Deshmukh R, Ramamurthy C, Sangwan VS, Mehta JS, Basu S. Management of cataract in dry eye disease: preferred practice pattern guidelines. Indian J Ophthalmol. 2023;71(4):1364-1372. PubMed · PMC · DOI
  5. Gibbons A, Ali TK, Waren DP, Donaldson KE. Causes and correction of dissatisfaction after implantation of presbyopia-correcting intraocular lenses. Clin Ophthalmol. 2016;10:1965-1970. PubMed · PMC · DOI
  6. Ahmed TM, Siddiqui MAR, Hussain B. Optical coherence tomography as a diagnostic intervention before cataract surgery—a review. Eye (Lond). 2023;37(11):2176-2182. PubMed · PMC · DOI
  7. Endo H, Tanaka T, Saito M, Kase S, Sawada I, Katsuta S, et al. Detection of latent macular lesions by preoperative optical coherence tomography and associated factors in Japanese cataract patients. J Cataract Refract Surg. 2026. Online ahead of print. PubMed · DOI
  8. Klein BR, Brown EN, Casden RS. Preoperative macular spectral-domain optical coherence tomography in patients considering advanced-technology intraocular lenses for cataract surgery. J Cataract Refract Surg. 2016;42(4):537-541. PubMed · DOI
  9. Murphy G, Owasil R, Kanavati S, Ashena Z, Nanavaty MA. Preoperative fundoscopy versus optical coherence tomography to detect occult maculopathy during cataract surgery preassessment. Eye (Lond). 2023;37(4):665-669. PubMed · PMC · DOI
  10. Fouad YA, ElGwaily AM, Shaaban YM. Screening for occult macular pathology prior to cataract surgery using optical coherence tomography. Clin Ophthalmol. 2025;19:317-324. PubMed · PMC · DOI
  11. García-Montero M, Albarrán-Diego C, Garzón-Jiménez N, Pérez-Cambrodí RJ, López-Artero E, Ondategui-Parra JC. Binocular vision alterations after refractive and cataract surgery: a review. Acta Ophthalmol. 2019;97(2):e145-e155. PubMed · DOI
  12. Hussaindeen JR, Murali A. Accommodative insufficiency: prevalence, impact and treatment options. Clin Optom (Auckl). 2020;12:135-149. PubMed · PMC · DOI
  13. León A, Rosenfield M, Medrano SM, Durán SC, Pinzón CV. Objective and subjective assessment of accommodative insufficiency. Optom Vis Sci. 2024;101(1):44-54. PubMed · DOI
  14. Saikia M, Pant K, Dutta J. Diagnostic protocol for accommodative and vergence anomalies: a review. J Binocul Vis Ocul Motil. 2024;74(2):48-64. PubMed · DOI
  15. García-Montero M, Felipe-Márquez G, Martínez-Albert N, Garzón-Jiménez N, Pérez-Cambrodí RJ, López-Artero E. Pseudomyopia: a review. Vision (Basel). 2022;6(1):17. PubMed · PMC · DOI
  16. Hyndman J. Spasm of the near reflex: literature review and proposed management strategy. J Binocul Vis Ocul Motil. 2018;68(3):78-86. PubMed · DOI
  17. Chrysanthopoulos A, Pateras E, Plakitsi A. Assessment and clinical classification of accommodative dysfunctions in non-presbyopic patients: a narrative clinical review. Cureus. 2026;18(3):e105684. PubMed · PMC · DOI
  18. Reindel W, Zhang L, Chinn J, Rah M. Evaluation of binocular function among pre- and early-presbyopes with asthenopia. Clin Optom (Auckl). 2018;10:1-8. PubMed · PMC · DOI
  19. Coles-Brennan C, Sulley A, Young G. Management of digital eye strain. Clin Exp Optom. 2019;102(1):18-29. PubMed · DOI
  20. Manna P. From the ocular surface to neurophysiology: an integrative review of digital eye strain. Clin Optom (Auckl). 2026;18:586750. PubMed · PMC · DOI
  21. Seguí MM, Cabrero-García J, Crespo A, Verdú J, Ronda E. A reliable and valid questionnaire was developed to measure computer vision syndrome at the workplace. J Clin Epidemiol. 2015;68(6):662-673. PubMed · DOI
  22. Sharma G, Chiva-Razavi S, Viriato D, Naujoks C, Patalano F, Bentley S, et al. Patient-reported outcome measures in presbyopia: a literature review. BMJ Open Ophthalmol. 2020;5(1):e000453. PubMed · PMC · DOI
  23. Lundström M, Pesudovs K. Catquest-9SF patient outcomes questionnaire: nine-item short-form Rasch-scaled revision of the Catquest questionnaire. J Cataract Refract Surg. 2009;35(3):504-513. PubMed · DOI
  24. Lundström M, Llovet F, Llovet A, et al. Validation of the Spanish Catquest-9SF in patients with a monofocal or trifocal intraocular lens. J Cataract Refract Surg. 2016;42(12):1791-1796. PubMed · DOI
  25. Bentley S, Findley A, Chiva-Razavi S, Naujoks C, Patalano F, Johnson C, et al. Evaluation of the content validity of patient-reported outcome instruments developed for use with individuals with phakic presbyopia, including the Near Activity Visual Questionnaire-Presbyopia and the near vision correction independence instrument. J Patient Rep Outcomes. 2021;5(1):109. PubMed · PMC · DOI
  26. Sims J, Sloesen B, Bentley S, Naujoks C, Arbuckle R, Chiva-Razavi S, et al. Psychometric evaluation of the Near Activity Visual Questionnaire-Presbyopia and additional patient-reported outcome items. J Patient Rep Outcomes. 2024;8(1):41. PubMed · PMC · DOI
  27. Johnson N, Shirneshan E, Coon CD, Stokes J, Wells T, Lundy JJ, et al. Development of the Presbyopia Impact and Coping Questionnaire. Ophthalmol Ther. 2021;10(4):1057-1075. PubMed · PMC · DOI
  28. Morlock R, Wirth RJ, Tally SR, Garufis C, Heichel CWD. Patient-Reported Spectacle Independence Questionnaire (PRSIQ): development and validation. Am J Ophthalmol. 2017;178:101-114. PubMed · DOI
  29. McAlinden C, Pesudovs K, Moore JE. The development of an instrument to measure quality of vision: the Quality of Vision questionnaire. Invest Ophthalmol Vis Sci. 2010;51(11):5537-5545. PubMed · DOI
  30. Hays RD, MacRae S, Holladay J, Tarver ME, Lum F, Stark W, et al. Development of a patient-reported outcome measure to assess symptoms associated with cataract surgery and intraocular lens implants. Ophthalmology. 2023;130(7):715-725. PubMed · DOI
  31. U.S. Food and Drug Administration. Medical Device Development Tool Summary of Evidence and Basis of Qualification: Assessment of IntraOcular Lens Implant Symptoms (AIOLIS). 2024. FDA
  32. Kimlin JA, Black AA, Djaja N, Wood JM. Development and validation of a vision and night driving questionnaire. Ophthalmic Physiol Opt. 2016;36(4):465-476. PubMed · DOI
  33. Wan Y, Zhao L, Huang C, Xu Y, Sun M, Yang Y, et al. Validation and comparison of the National Eye Institute Visual Functioning Questionnaire-25 and the Visual Function Index-14 in patients with cataracts: a multicentre study. Acta Ophthalmol. 2021;99(4):e480-e488. PubMed · PMC · DOI
  34. Panagiotopoulou EK, Ntonti P, Vlachou E, Georgantzoglou K, Labiris G. Patients’ expectations in lens extraction surgery: a systematic review. Acta Medica (Hradec Kralove). 2018;61(4):115-124. PubMed · DOI
  35. Kessel L, Andresen J, Erngaard D, Flesner P, Tendal B, Hjortdal J. Indication for cataract surgery: do we have evidence of who will benefit from surgery? A systematic review and meta-analysis. Acta Ophthalmol. 2016;94(1):10-20. PubMed · DOI
  36. European Society of Cataract and Refractive Surgeons. ESCRS Guideline for Cataract Surgery. 2025. Guía completa
  37. Cantó-Sancho N, Linhares J, Ronda-Pérez E, Franco S, Perales E, Seguí-Crespo M. Cross-cultural validation into Portuguese of a questionnaire to assess computer vision syndrome in workers exposed to digital devices. Arq Bras Oftalmol. 2023;87(6):e20220256. PubMed · PMC · DOI