Capítulo 23. Evaluación pupilar, aberrométrica y de calidad visual
Sinopsis
Sección titulada «Sinopsis»La evaluación de la presbicia no termina al medir la graduación, la adición o la amplitud acomodativa. Dos personas con la misma agudeza pueden experimentar resultados muy distintos ante letras de bajo contraste, faros nocturnos, una pantalla brillante o una óptica multifocal. Para comprender esa diferencia deben estudiarse la abertura pupilar realmente utilizada, las aberraciones, la dispersión, la transferencia de contraste y los fenómenos fóticos, siempre en condiciones que representen la tarea clínica.
Este capítulo convierte conceptos de óptica visual en un protocolo de exploración. Explica cómo medir la pupila en lejos, cerca y tareas habituales; cómo adquirir e interpretar aberrometría corneal, ocular total e interna; cómo evaluar sensibilidad al contraste fotópica y mesópica, con y sin deslumbramiento; y cómo diferenciar straylight, OSI, halo, starburst, glare y disfotopsia negativa. También analiza qué aporta una MTF calculada, una imagen de doble paso, un simulador o un banco óptico y por qué sus resultados no son intercambiables.
La tesis central es que la calidad visual no es una cifra, sino una cadena de cinco capas: condición de observación, óptica, imagen, función y experiencia. Una alteración puede concordar en todas ellas o hacerse visible solo en alguna. Una MTF desfavorable no es todavía un síntoma; un halo medido no indica por sí solo molestia; y una queja intensa no deja de ser válida porque una prueba aislada sea normal.
La utilidad clínica de estas técnicas reside en formular y probar explicaciones: detectar causas tratables antes de una intervención, caracterizar compromisos de multifocalidad, establecer una línea basal, estudiar resultados inesperados y comunicar incertidumbre. No deben transformarse en umbrales comerciales ni en reglas universales de selección.
Objetivos de aprendizaje
Sección titulada «Objetivos de aprendizaje»Al finalizar el capítulo, el lector deberá ser capaz de:
- diferenciar condición de prueba, calidad óptica, calidad de imagen, función y experiencia visual;
- elegir una batería guiada por la queja, la tarea y la decisión clínica;
- documentar pupilometría fotópica, mesópica, próxima y ligada a actividades;
- valorar repetibilidad y acuerdo antes de intercambiar pupilómetros;
- distinguir aberración corneal, interna y ocular total;
- declarar eje, pupila, longitud de onda, convención de Zernike, foco y dinámica lagrimal;
- interpretar RMS, mapas, PSF y MTF sin tratarlos como equivalentes funcionales;
- reconocer errores aberrométricos específicos de ópticas multifocales;
- diseñar sensibilidad al contraste con luminancia, frecuencia, corrección y glare controlados;
- diferenciar contraste puntual, función completa, área bajo la curva y contraste a través de foco;
- separar aberración central, dispersión de gran ángulo y doble paso;
- diferenciar
log(s), OSI, halo, distorsión luminosa y discapacidad por deslumbramiento; - caracterizar fenómenos fóticos por presencia, geometría, frecuencia, gravedad, molestia y repercusión;
- interpretar cuestionarios validados y evitar traducciones o puntuaciones improvisadas;
- diferenciar MTF calculada, clínica y de banco;
- valorar simuladores preoperatorios sin atribuirles predicción individual perfecta;
- integrar pupila, centrado, inclinación, refracción, superficie, transparencia y retina;
- redactar un informe reproducible y explicar discordancias entre medidas;
- utilizar estas pruebas para decisión compartida sin crear falsas certezas.
1. Calidad visual: una pregunta, no un adjetivo
Sección titulada «1. Calidad visual: una pregunta, no un adjetivo»La expresión «buena calidad visual» se usa con frecuencia para resumir agudeza, contraste, ausencia de halos, satisfacción o una métrica óptica. Esa condensación es cómoda, pero confunde fenómenos distintos. La revisión BCLA CLEAR sobre evaluación de la presbicia recomienda combinar métodos subjetivos y objetivos y controlar tamaño del estímulo, contraste e iluminación. Su utilidad no reside en obtener un vencedor entre pruebas, sino en comprender qué aporta cada una y por qué pueden discrepar.[1]
El estándar actualizado para comunicar resultados de cirugía refractiva basada en LIO insiste igualmente en condiciones y desenlaces comparables para lentes monofocales mejoradas, EDOF y multifocales.[2] Comparar porcentajes de independencia de gafas o una agudeza intermedia sin comprobar distancia, corrección, luminancia, binocularidad y tiempo posoperatorio produce una precisión aparente que no representa la misma pregunta.
1.1. Cinco capas de evaluación
Sección titulada «1.1. Cinco capas de evaluación»Se propone una secuencia que deberá acompañar todo resultado:
- condición: dónde, con qué luz, a qué distancia, durante cuánto tiempo y con uno o dos ojos;
- óptica: refracción, pupila, lágrima, córnea, cristalino o LIO, transmisión, aberraciones y dispersión;
- imagen: PSF, MTF, doble paso, simulación o medida de banco;
- función: agudeza, sensibilidad al contraste, lectura, deslumbramiento y ejecución de la tarea;
- experiencia: presencia, frecuencia, intensidad, molestia, evitación, confianza y valoración personal.
La cadena no es estrictamente unidireccional. La atención y la adaptación cambian la experiencia; la pupila responde a luz, emoción y tarea; el parpadeo modifica la primera superficie óptica. Aun así, separar capas evita inferencias excesivas. Una PSF calculada puede explicar la forma probable de una fuente puntual, pero no determina cuánto molestará. Un cuestionario puede documentar una limitación real, pero no identifica por sí solo si su causa es ametropía, dispersión, retina o binocularidad.
1.2. La queja define el protocolo
Sección titulada «1.2. La queja define el protocolo»«Veo peor de noche» debe convertirse en preguntas comprobables:
- ¿disminuye agudeza, contraste o ambos?;
- ¿aparece ante una fuente brillante, en fondo oscuro o durante adaptación?;
- ¿el fenómeno es halo, velo, líneas radiales, imagen doble o sombra temporal?;
- ¿ocurre con un ojo o binocularmente?;
- ¿cambia al parpadear, corregir el cilindro o tapar un ojo?;
- ¿afecta conducción, orientación, lectura de menús o simplemente se percibe?
No todas las personas requieren toda la batería. La evaluación debe ampliarse cuando existe una intervención irreversible, una queja no explicada por agudeza, una óptica de visión simultánea, comorbilidad o discrepancia entre resultado clínico y experiencia.
2. Preparación: proteger la interpretación antes de medir
Sección titulada «2. Preparación: proteger la interpretación antes de medir»Una tecnología avanzada no compensa una línea basal incorrecta. Antes de medir calidad visual deben comprobarse refracción, superficie ocular, transparencia, retina, nervio óptico, binocularidad y posición de la corrección.
2.1. Refracción y foco
Sección titulada «2.1. Refracción y foco»El desenfoque de bajo orden suele degradar más la función que una pequeña diferencia de alto orden. Se registrará:
- refracción manifiesta y fecha;
- corrección usada durante cada prueba;
- distancia de vértice cuando sea relevante;
- agudeza máxima;
- miosis o cicloplejia farmacológica;
- y foco elegido para PSF o MTF.
En una LIO multifocal, corregir −0,50 D de cilindro puede cambiar contraste y halos sin modificar el diseño implantado. Comparar antes y después sin igualar refracción atribuiría al tratamiento una diferencia que pertenece al foco.
2.2. Superficie ocular y parpadeo
Sección titulada «2.2. Superficie ocular y parpadeo»La película lagrimal forma la primera superficie refractiva. Una medición inmediatamente después del parpadeo y otra diez segundos más tarde pueden describir estados reales, pero diferentes. Debe fijarse la latencia de captura o realizar una secuencia dinámica cuando la queja sea fluctuante.
En usuarios de lentes de contacto se declararán material, diseño, tiempo de porte, centrado, movimiento y tiempo desde la inserción. Retirar una lente puede dejar una película o una impronta transitoria; medir inmediatamente no siempre representa el estado sin lente.
2.3. Transparencia y retina
Sección titulada «2.3. Transparencia y retina»Una catarata incipiente, fibrosis capsular o vacuolas de una LIO pueden aumentar dispersión con agudeza relativamente conservada. Una alteración macular o neuropatía puede reducir contraste con aberrometría normal. El dato óptico debe interpretarse después de explorar el trayecto completo.
2.4. Tiempo y adaptación
Sección titulada «2.4. Tiempo y adaptación»Tras cirugía o cambio de corrección se distinguirán:
- curación y estabilidad refractiva;
- tratamiento de superficie;
- opacificación capsular tardía;
- aprendizaje del test;
- adaptación perceptiva;
- y modificación espontánea de actividades o expectativas.
«Neuroadaptación» no será una explicación por descarte. Antes deben investigarse causas tratables y documentarse la trayectoria del síntoma.
2.5. Monocular y binocular no responden a la misma pregunta
Sección titulada «2.5. Monocular y binocular no responden a la misma pregunta»La medición monocular localiza el ojo y facilita relacionar una anomalía óptica con una función. La binocular representa mejor muchas tareas, pero incorpora sumación, supresión, dominancia, disparidad y posible inhibición. Un buen ojo puede compensar parcialmente al otro; también una imagen degradada puede interferir con la combinación.
Por ello se utilizará una secuencia deliberada:
- medir cada ojo con la misma corrección y condición;
- repetir binocularmente la función que interesa;
- calcular o describir la ganancia o pérdida binocular;
- preguntar si el fenómeno desaparece al ocluir un ojo;
- relacionar la diferencia con dominancia y alineación solo después de medirlas.
La presentación monocular de un estímulo no garantiza aislamiento fisiológico si el otro ojo permanece iluminado: la respuesta pupilar consensual y el estado de adaptación continúan influyendo. Debe especificarse si el ojo contralateral estuvo ocluido, abierto ante campo uniforme o participó en una tarea binocular.
En monovisión, una prueba binocular favorable puede ocultar contraste bajo del ojo próximo y una prueba monocular desfavorable puede exagerar un problema que la combinación resuelve. Se comunicarán ambos resultados sin declarar uno «verdadero» y otro «artificial». Representan niveles diferentes de funcionamiento.
3. Pupilometría: medir la abertura de la tarea
Sección titulada «3. Pupilometría: medir la abertura de la tarea»La pupila regula flujo luminoso, difracción, desenfoque, aberraciones periféricas y participación de zonas ópticas. No es un diafragma fijo ni una característica estable del paciente.
3.1. Determinantes de tamaño
Sección titulada «3.1. Determinantes de tamaño»Watson y Yellott integraron en una fórmula poblacional luminancia, tamaño del campo adaptador, edad y adaptación monocular o binocular.[3] La fórmula explica por qué dos estudios con igual luminancia puntual pueden obtener diámetros diferentes si cambian el campo o el ojo iluminado. No sustituye la medición individual ni incorpora cada variable emocional, farmacológica o cognitiva.
En 59 présbitas de 45–63 años, Cardona y López midieron pupila, distancia de trabajo e iluminación durante tareas habituales. Encontraron variación interindividual amplia y diferencias significativas entre pupilometría de consulta y tarea real.[4] No existe, por tanto, «la pupila de lectura» como un número universal.
Lazar y colaboradores utilizaron un rastreador ocular portátil y espectrorradiómetro en 83 personas de 18–87 años mientras se movían por entornos reales. El diámetro disminuyó con luz y edad, y el modelo se ajustó mejor con unidades melanópicas que con iluminancia fotópica sola.[5] Este resultado no invalida el luxómetro clínico; recuerda que la respuesta pupilar depende del espectro y de la exposición retiniana, no solo de la iluminancia sobre una mesa.
3.2. Fotópica, mesópica y escotópica
Sección titulada «3.2. Fotópica, mesópica y escotópica»Estas etiquetas deben acompañarse de valores y procedimiento:
- luminancia del fondo en cd/m²;
- iluminancia corneal en lux cuando proceda;
- espectro o temperatura de color si puede influir;
- tamaño del campo luminoso;
- duración de adaptación;
- fuente de fijación;
- monocular/binocular;
- y orden de las condiciones.
Una fuente de glare dentro de un fondo oscuro contrae la pupila al mismo tiempo que produce velo. Llamar a esa condición «escotópica» sin medir el diámetro puede ser contradictorio.
3.3. Lejos, intermedia y cerca
Sección titulada «3.3. Lejos, intermedia y cerca»La visión próxima añade miosis de la tríada próxima. Deben registrarse distancia, vergencia, tamaño y contenido del blanco. La mirada hacia abajo puede cambiar exposición palpebral y geometría aparente. Cuando una lente de contacto es zonal o una LIO pequeña está descentrada, unos décimos de milímetro pueden cambiar la fracción de energía utilizada; la pupilometría pertinente es la de la tarea, no solo una captura lejana.
3.4. Diámetro, forma y centro
Sección titulada «3.4. Diámetro, forma y centro»El diámetro horizontal no describe una pupila elíptica o parcialmente cubierta por párpado. Cuando sea relevante se informarán:
- área y diámetro equivalente;
- ejes horizontal y vertical;
- centro pupilar respecto de vértice corneal o eje visual declarado;
- desplazamiento del centro entre luz y oscuridad;
- y calidad de segmentación del borde.
La pupila de entrada observada a través de la córnea es una imagen de la pupila anatómica. El instrumento debe definir su plano y corrección.
3.5. Repetibilidad y acuerdo
Sección titulada «3.5. Repetibilidad y acuerdo»Saad y colaboradores realizaron tres capturas con tres equipos en 204 ojos. La repetibilidad varió mucho entre dispositivos y los límites de acuerdo entre equipos fueron amplios.[6] Un número con dos decimales no garantiza que el cambio sea biológico.
En 69 sujetos con LIO multifocal, Fernández y colaboradores compararon dos sistemas y una regla. Las medianas fotópicas fueron próximas, pero algunas diferencias fueron significativas; los límites de acuerdo entre los dos equipos se aproximaron a 0,63 mm en fotópico y 0,72 mm en mesópico.[7] Una diferencia media pequeña puede coexistir con incertidumbre individual clínicamente relevante.
El seguimiento utilizará el mismo equipo y protocolo. Si se cambia de dispositivo, debe demostrarse acuerdo para la condición y población, no solo correlación.
3.6. Dinámica, latencia y variabilidad
Sección titulada «3.6. Dinámica, latencia y variabilidad»El diámetro medio puede ocultar oscilaciones y respuestas lentas. Una pupilometría dinámica necesita declarar frecuencia de muestreo, marca temporal del estímulo, interpolación de parpadeos y filtro. Las salidas posibles incluyen diámetro basal, latencia, amplitud, velocidad de constricción, tiempo al mínimo y recuperación. No deben combinarse en un índice único sin justificación.
En presbicia interesan al menos tres dinámicas:
- respuesta a un escalón de luminancia;
- miosis al pasar de lejos a cerca;
- variación durante una tarea sostenida o una fuente de glare.
La edad reduce el diámetro medio y puede modificar amplitud y velocidad. Una pupila pequeña con respuesta lenta no equivale a una pupila pequeña con respuesta viva. En una óptica zonal, la trayectoria temporal puede determinar qué zonas participan durante la transición entre distancias.
Debe diferenciarse variabilidad fisiológica de artefacto. Un parpadeo tapa el borde; una mirada excéntrica deforma la pupila aparente; el ajuste automático puede saltar entre iris y sombra. El algoritmo debe conservar señal bruta o marcas de calidad para que una oscilación no se convierta en supuesta inestabilidad autonómica.
Para decisiones habituales bastan a menudo medidas estáticas bien controladas. La dinámica se reserva para síntomas transitorios, estudios de mecanismos, fármacos mióticos o discrepancias entre una captura y la tarea.
4. Aberrometría: del frente de onda a una hipótesis clínica
Sección titulada «4. Aberrometría: del frente de onda a una hipótesis clínica»La aberrometría mide o estima cómo difiere el frente de onda ocular de una referencia ideal. No es una fotografía directa del cristalino ni una prueba completa de calidad visual.
4.1. Corneal, total e interna
Sección titulada «4.1. Corneal, total e interna»La aberrometría corneal deriva de topografía o tomografía. Depende de superficies medidas, índices, zona, interpolación y eje. Si solo usa la cara anterior y un índice queratométrico, la cara posterior queda modelada.
La aberrometría ocular total registra el trayecto del haz por el sistema hasta la retina y de regreso o mediante trazado de rayos. Incluye córnea, cristalino/LIO y medios dentro de la sensibilidad del método.
La aberración interna suele estimarse como diferencia registrada entre total y corneal. Requiere alinear ejes, pupilas y escalas. No es una medición independiente del cristalino. Un error de registro puede convertirse en aparente coma interna.
4.2. Convenciones necesarias
Sección titulada «4.2. Convenciones necesarias»El grupo de estándares de Thibos definió convenciones para ejes, funciones descriptivas y comunicación de aberraciones oculares.[8] Todo informe debe incluir:
- principio del instrumento;
- longitud de onda;
- eje de referencia y centrado;
- diámetro pupilar medido y de análisis;
- estado natural o dilatado;
- refracción y estado acomodativo;
- normalización y convención de Zernike;
- orden máximo y modos retirados;
- número de capturas y criterio de aceptación;
- RMS, coeficientes principales, mapa y métrica de imagen calculada.
Sin estos datos, comparar 0,30 µm de HOA entre estudios puede ser imposible. La misma superficie proyectada sobre pupilas de 4 y 6 mm no produce coeficientes comparables mediante una regla de tres.
4.3. RMS no conserva la forma
Sección titulada «4.3. RMS no conserva la forma»RMS resume energía cuadrática de los modos incluidos. Dos frentes con la misma RMS, uno dominado por coma y otro por aberración esférica, pueden generar PSF y pérdidas orientacionales distintas. Deben inspeccionarse mapa, componentes, PSF y MTF, y relacionarse con el síntoma.
Tampoco «más HOA» significa necesariamente peor experiencia en toda condición. El efecto depende de pupila, foco, signo, tarea, frecuencia espacial y adaptación. Una cantidad de aberración esférica puede ensanchar una vertiente a través de foco y, a la vez, reducir el máximo de contraste.
4.4. Repetibilidad
Sección titulada «4.4. Repetibilidad»Mirshahi y colaboradores realizaron seis medidas Hartmann–Shack por ojo. La variación relativa fue mayor para HOA que para segundo orden, y la selección de lecturas que mejor concordaban con refracción subjetiva no eliminó diferencias.[9] El hallazgo sigue siendo metodológicamente vigente: repetir, predefinir exclusiones y conservar dispersión, no solo promedio.
En 100 ojos sanos, un topógrafo/aberrómetro híbrido contemporáneo mostró buena repetibilidad y correlación con otro sistema para varias magnitudes, pero límites y diferencias dependían de la aberración.[10] Correlación alta no prueba intercambiabilidad. Un equipo puede ordenar sujetos igual que otro y asignar valores individuales distintos.
4.5. Pupila y lágrima dentro de la aberrometría
Sección titulada «4.5. Pupila y lágrima dentro de la aberrometría»Se distinguirán:
- pupila natural en la condición funcional;
- pupila común para comparar sujetos o visitas;
- y diámetro máximo disponible.
La pupila común responde a «¿cómo difiere la óptica en la misma abertura?». La natural responde a «¿cómo funciona el sistema en esta luz?». Ambas son válidas y no equivalentes.
La captura después del parpadeo debe estandarizarse. En síntomas fluctuantes se realizarán varias medidas temporales y se relacionarán con ruptura lagrimal. Elegir solo la mejor imagen responde a capacidad óptica; promediar una secuencia responde a exposición funcional. El informe debe decir cuál se pretende.
4.6. Ópticas de visión simultánea
Sección titulada «4.6. Ópticas de visión simultánea»Una lente de contacto multifocal o LIO difractiva distribuye energía entre contribuciones. Los algoritmos de autorrefracción y reconstrucción concebidos para un foco pueden elegir soluciones diferentes.
Garzón y colaboradores estudiaron 102 ojos con una LIO trifocal. Seis métodos objetivos, incluida refracción derivada de frente de onda en distintas pupilas, obtuvieron equivalentes esféricos más negativos que la refracción manifiesta; el acuerdo cambió con el método.[11] La refracción objetiva es una pista y un punto de partida, no el punto final de una sobre-refracción multifocal.
Los simuladores de óptica adaptativa pueden imponer perfiles de LIO antes de operar. Villegas y colaboradores mostraron en 20 ojos fáquicos que las aberraciones del cristalino del observador tenían poco efecto medio con pupila de 3 mm, pero aumentaba la dispersión individual al crecer la pupila.[12] La simulación ocurre a través de un ojo real que conserva su propia óptica; no reproduce la extracción del cristalino, la cápsula ni la posición final del implante.
4.7. Restar no basta para localizar la causa
Sección titulada «4.7. Restar no basta para localizar la causa»La descomposición interna = total − corneal exige que ambos frentes estén expresados sobre el mismo eje y abertura. Si la topografía se centra en vértice y el aberrómetro en centro pupilar, una traslación pequeña genera términos de coma. Si las capturas proceden de instantes lagrimales distintos, la resta contiene tiempo además de anatomía.
Una interpretación prudente seguirá esta secuencia:
- comprobar pupila común y zona con datos válidos;
- registrar centros y transformar ambos frentes al mismo sistema;
- verificar signo y normalización;
- repetir las dos medidas;
- inspeccionar si el patrón es estable;
- relacionarlo con topografía, posición de LIO o cristalino;
- utilizar «componente interno estimado» en lugar de atribuirlo automáticamente al implante.
Después de cirugía corneal, la estimación corneal depende de la cara posterior y del modelo de índice. Después de LIO tórica o multifocal, la fase medida puede no ajustarse bien a un polinomio suave de un único foco. Un residuo extraño puede representar al sistema de reconstrucción, no una aberración anatómica nueva.
La descomposición sigue siendo clínicamente valiosa: permite preguntar si predomina córnea o componente interno y orientar corrección. Su fuerza aumenta cuando coincide con mapas, centrado, refracción y respuesta a una lente de prueba.
5. De la aberrometría a PSF y MTF
Sección titulada «5. De la aberrometría a PSF y MTF»5.1. PSF calculada
Sección titulada «5.1. PSF calculada»La función pupilar combina amplitud y fase. Su transformada permite calcular una PSF monocromática bajo supuestos de difracción y coherencia. Una PSF derivada del frente de onda representa bien el núcleo aberrado dentro de su rango, pero suele omitir dispersión amplia, transmisión heterogénea y procesamiento neural.
La forma bidimensional importa. Promediar radialmente una MTF puede ocultar coma o astigmatismo. Las imágenes simuladas de letras ayudan a comunicar, pero son modelos: dependen de contraste, espectro, pantalla y escala.
5.2. Doble paso
Sección titulada «5.2. Doble paso»El doble paso proyecta una fuente puntual sobre retina y registra la luz retornada. Artal explicó cómo esta vía integra el trayecto ocular y permite estudiar aberraciones, con particularidades por el recorrido de entrada y salida.[13] No es una medición equivalente a la PSF de una sola pasada ni separa automáticamente cada mecanismo.
5.3. OSI
Sección titulada «5.3. OSI»Artal y colaboradores propusieron un índice objetivo de dispersión como cociente entre energía periférica y central de la imagen de doble paso. En su clasificación de catarata, los controles jóvenes presentaron valores inferiores a 1 y los ojos de grado II se situaron aproximadamente entre 1 y 2, con solapamiento entre grados.[14] Los autores declararon patente e intereses relacionados con el dispositivo.
OSI es objetivo respecto de la respuesta verbal, no específico de mecanismo. La imagen contiene aberración y dispersión; una óptica multifocal redistribuye energía aunque los medios sean transparentes. No debe transformarse en una etiqueta automática de catarata ni convertirse en log(s).
6. Dispersión de gran ángulo y straylight
Sección titulada «6. Dispersión de gran ángulo y straylight»6.1. Otro dominio de la PSF
Sección titulada «6.1. Otro dominio de la PSF»El núcleo de la PSF ocupa ángulos pequeños e intensidades altas; las alas dispersoras abarcan grados con intensidad baja. Una aberrometría puede caracterizar bien el primero y ser insensible al segundo. Por eso una persona puede leer 0,0 logMAR y sufrir un velo intenso ante faros.
La técnica de comparación compensatoria estima straylight psicofísico. Van den Berg y colaboradores la probaron con siete muestras físicas y observaron concordancia con métodos ópticos, apoyando que la respuesta representa una propiedad óptica medible.[15] Continúa necesitando comprensión, fijación y un criterio de fiabilidad aceptable.
6.2. Unidad e informe
Sección titulada «6.2. Unidad e informe»Se comunica habitualmente como log(s), donde s relaciona intensidad dispersa y ángulo bajo una convención determinada. Deben registrarse:
- instrumento y versión;
- ojo y corrección;
- pupila y luminancia;
- ángulo o geometría de prueba;
- estimación y parámetro de fiabilidad;
- edad y norma utilizada;
- transparencia y cirugía previa.
Un resultado no fiable no se corrige promediándolo de forma ciega. Debe repetirse después de explicar la tarea, mejorar fijación o reconocer que el método no es aplicable.
6.3. LIO y material
Sección titulada «6.3. LIO y material»Una revisión de diez estudios y nueve diseños de LIO multifocal encontró diferencias pequeñas de straylight asociadas al material, con patentes relacionadas con la medición declaradas por uno de los autores.[16] El hallazgo no permite ordenar todas las lentes actuales: combina estudios, momentos y diseños concretos y no mide por sí solo halos de pequeño ángulo.
Arias, Ginis y Artal midieron in vitro la PSF hasta 5,1° en una LIO monofocal, una trifocal y una EDOF. La distribución angular difería marcadamente y se relacionaba con halos de tamaños específicos.[17] El banco puede aislar la lente; el ojo implantado añade córnea, cápsula, centrado, retina y percepción.
7. Sensibilidad al contraste
Sección titulada «7. Sensibilidad al contraste»7.1. Qué mide
Sección titulada «7.1. Qué mide»La sensibilidad al contraste es el inverso del umbral necesario para detectar o identificar un estímulo. Debe declararse si se emplean letras, rejillas, orientación, elección forzada o algoritmo adaptativo. Una puntuación de letras de bajo contraste no equivale a una función completa por frecuencias.
El contraste se suele expresar en escala logarítmica. Una diferencia de 0,30 log representa aproximadamente un factor dos, pero su importancia depende de repetibilidad y tarea. No se interpretará sin el intervalo de confianza o cambio mínimo del método.
7.2. Fotópico y mesópico
Sección titulada «7.2. Fotópico y mesópico»Pesudovs y colaboradores evaluaron 148 sujetos desde cristalino transparente hasta catarata densa con agudeza fotópica/mesópica y alto/bajo contraste. Aunque las medidas se correlacionaban, los límites de acuerdo fueron amplios y las condiciones mesópicas de bajo contraste se relacionaron mejor con múltiples métricas de frente de onda.[18] La agudeza fotópica de alto contraste ofrece una función necesaria, pero puede presentar efecto techo.
Un protocolo debe indicar:
- luminancia de fondo en cd/m²;
- contraste nominal y calibrado;
- adaptación previa;
- distancia y tamaño angular;
- corrección refractiva;
- pupila natural o artificial;
- monocular/binocular;
- y regla de finalización.
«Mesópico» no es un nombre suficiente. Dos cajas de luz o pantallas pueden producir luminancias y espectros distintos.
7.3. Frecuencia espacial
Sección titulada «7.3. Frecuencia espacial»Las frecuencias bajas representan variaciones amplias; las altas, detalles finos. Una única área bajo la curva resume rendimiento global, pero puede ocultar perfiles diferentes. Deben conservarse puntos por frecuencia cuando se comparen diseños.
Las pruebas rápidas qCSF estiman de forma adaptativa umbral y pendiente. Reducen tiempo, pero su resultado depende de modelo, prior, número de ensayos y criterio. No deben combinarse con cartas tradicionales sin estudiar acuerdo.
7.4. Con glare
Sección titulada «7.4. Con glare»La fuente de glare añade un velo que reduce contraste. Se declararán tamaño, luminancia, posición angular, número de fuentes y fondo. No toda prueba de glare mide el mismo fenómeno: una fuente próxima al optotipo puede evaluar discapacidad central, mientras otra geometría explora dispersión a varios grados.
Gil y colaboradores compararon binocularmente seis LIO correctoras de presbicia y una monofocal bajo fotópico, mesópico y mesópico con glare. La monofocal obtuvo mejor contraste global y menos fenómenos fóticos; los perfiles entre lentes de rango ampliado no fueron idénticos.[19] Los porcentajes comunicados pertenecen a esos diseños y a ese protocolo, no a toda categoría.
7.5. Contraste a través de foco
Sección titulada «7.5. Contraste a través de foco»Medir contraste en varios desenfoques muestra cuánto rendimiento se conserva a través del rango, no solo si una letra grande se reconoce. Fernández y colaboradores compararon curvas de agudeza y de contraste en 27 ojos con LIO multifocal. La curva de contraste para un optotipo de 0,3 logMAR fue más sensible a dependencia pupilar que varias medidas de agudeza.[20]
El método requiere:
- centrar la refracción de lejos;
- declarar paso y orden de lentes;
- fijar contraste y luminancia;
- controlar acomodación residual;
- medir pupila durante la prueba;
- separar monocular y binocular;
- conservar máximo, anchura y valles.
PBR-C24 desarrollará la curva de desenfoque y su área como desenlace de rango. Aquí se utiliza para mostrar que pupila y diseño pueden cambiar el contraste aun cuando la agudeza permanezca por encima de un umbral.
7.6. Inclinación y descentramiento
Sección titulada «7.6. Inclinación y descentramiento»Guo y colaboradores aplicaron qCSF a 136 ojos con una LIO trifocal o EDOF y relacionaron sus métricas con inclinación y descentramiento. Varias medidas se asociaron a inclinación, con perfiles diferentes según lente y miopía, mientras no apareció una relación clara con descentramiento en esa muestra.[21] No se deduce que descentramiento nunca importe: los intervalos observados, ejes, diseño y potencia estadística limitan la inferencia.
7.7. Variabilidad, aprendizaje y umbral clínico
Sección titulada «7.7. Variabilidad, aprendizaje y umbral clínico»La sensibilidad al contraste contiene variabilidad psicofísica. Adivinación, lapsos de atención y aprendizaje pueden mover el umbral aunque la óptica no cambie. Los métodos de elección forzada controlan parte del sesgo de criterio, pero no eliminan fatiga ni incertidumbre.
Antes de declarar mejoría se distinguirán:
- repetibilidad dentro de la sesión;
- variación entre días;
- efecto de familiarización;
- error de calibración de pantalla o carta;
- y cambio esperado por la intervención.
Una diferencia estadística media puede ser menor que el error individual. Conviene informar el cambio en unidades logarítmicas, su intervalo y el límite de repetibilidad. Si se utiliza área bajo la función, se conservarán además los puntos: dos curvas pueden compartir área y diferir en las frecuencias necesarias para reconocer caras o detalles finos.
El umbral clínicamente importante no debe deducirse solo de significación. Puede anclarse a una tarea, a cambio de molestia o a una categoría global de mejoría, pero el ancla también necesita validación. En ausencia de umbral robusto, la fórmula honesta es «cambio superior a la variación de la prueba, de relevancia funcional todavía incierta».
La secuencia de ensayos debe equilibrar fatiga y adaptación. Si todas las pruebas mesópicas se realizan al final, el orden se confunde con luminancia. En estudios comparativos se aleatorizará cuando sea posible; en consulta se mantendrá una secuencia estable y se anotarán interrupciones.
8. MTF clínica, simulación y predicción
Sección titulada «8. MTF clínica, simulación y predicción»8.1. Una MTF, tres procedencias
Sección titulada «8.1. Una MTF, tres procedencias»Una MTF puede ser:
- calculada desde frente de onda del ojo;
- derivada de una imagen de doble paso;
- medida en banco con una lente y un ojo modelo.
Todas expresan transferencia de modulación, pero difieren en trayecto, dispersión, espectro, apertura y normalización. Antes de comparar curvas se declararán pupila, frecuencia, foco, córnea modelo, longitud de onda, centrado, inclinación y promedio radial o bidimensional.
8.2. Predicción desde un ojo modelo
Sección titulada «8.2. Predicción desde un ojo modelo»Fernández y colaboradores construyeron un ojo medio a partir de 43 pacientes con LIO trifocal y calcularon área de MTF en once planos de desenfoque y cuatro pupilas. Los modelos explicaron aproximadamente R²=0,50 de la agudeza media y R²=0,42 del contraste; el sesgo varió con el desenfoque.[22]
El resultado es útil y limitado. Una métrica óptica puede predecir tendencias medias y comparar hipótesis, pero deja sin explicar cerca de la mitad o más de la variación. No conoce atención, retina, superficie, binocularidad, aprendizaje ni preferencias. Una correlación de grupo no proporciona una probabilidad individual calibrada.
8.3. Altura y anchura
Sección titulada «8.3. Altura y anchura»Una curva a través de foco ancha puede representar un rango útil o una calidad uniformemente baja. Deben comunicarse:
- máximo de MTF;
- anchura por encima de un umbral predefinido;
- posición de picos y valles;
- asimetría;
- y rendimiento visual correspondiente.
«Más profundidad» solo es deseable si el nivel conservado permite la tarea y el coste no excede las prioridades del paciente.
9. Fenómenos fóticos y disfotopsias
Sección titulada «9. Fenómenos fóticos y disfotopsias»9.1. Un vocabulario preciso
Sección titulada «9.1. Un vocabulario preciso»- halo: anillo o nube alrededor de una fuente;
- glare/deslumbramiento: molestia o pérdida funcional inducida por luz intensa;
- starburst: rayos que parten de una fuente;
- líneas o estrías: prolongaciones orientadas;
- imagen fantasma: réplica desplazada;
- arco luminoso: segmento periférico brillante;
- disfotopsia negativa: sombra o creciente periférico, típicamente temporal;
- parpadeo o centelleo: variación temporal percibida.
No se agruparán todos como «halos y glare». Cada forma sugiere mecanismos y pruebas diferentes.
9.2. Presencia, frecuencia, gravedad y molestia
Sección titulada «9.2. Presencia, frecuencia, gravedad y molestia»McAlinden y colaboradores desarrollaron el cuestionario Quality of Vision en 900 sujetos. Diez síntomas se califican en frecuencia, gravedad y molestia; las tres escalas se analizaron mediante Rasch y mostraron fiabilidad adecuada.[23] Esta separación evita que un fenómeno frecuente pero indiferente se equipare a otro ocasional que impide conducir.
AIOLIS fue desarrollado en 716 personas antes y 554 después de cirugía para evaluar 14 percepciones asociadas a catarata y LIO. La mayoría de síntomas disminuyó después de operar, pero el creciente oscuro no cambió en prevalencia y su molestia relativa podía persistir.[24] La evaluación preoperatoria es esencial: un síntoma posoperatorio no siempre comenzó con el implante.
Makhotkina y colaboradores adaptaron QoV al neerlandés e incorporaron ítems de disfotopsia negativa en 404 sujetos. Las escalas conservaron buenas propiedades psicométricas, aunque presentaron desajuste entre dificultad de ítems y distribución de personas.[25] Traducir palabras no equivale a validar un instrumento. Las versiones españolas y portuguesas de la obra deberán utilizar validaciones formales o declarar que una entrevista no produce una puntuación comparativa.
9.3. Halometría y banco
Sección titulada «9.3. Halometría y banco»Alba-Bueno y colaboradores compararon halos de cinco LIO difractivas mediante banco, halometría y molestia en 100 pacientes. El tamaño aumentó con la adición y las trifocales produjeron patrones dobles; la molestia no reprodujo de forma simple la geometría objetiva.[26] El dato confirma que óptica, percepción y valoración son capas relacionadas, no idénticas.
Una revisión de métodos subjetivos y semiobjetivos en LIO EDOF y trifocales encontró gran heterogeneidad entre PROMs, simuladores, analizadores de distorsión y halómetros.[27] Si dos estudios utilizan escalas no validadas y preguntas distintas, sus porcentajes no son directamente comparables aunque ambos digan «halos».
9.4. Distorsión luminosa y adaptación
Sección titulada «9.4. Distorsión luminosa y adaptación»Fernandes y colaboradores realizaron un ensayo cruzado, doble enmascarado, en 20 présbitas con lente de contacto multifocal y monovisión. El analizador de distorsión detectó cambios monoculares y binoculares durante 15 días que no se reflejaron de igual modo en QoV.[28] La adaptación puede cambiar una medida, la percepción o ambas; debe registrarse el tiempo de uso.
Ukai y colaboradores evaluaron una prueba de fenómenos fóticos en 111 ojos con LIO monofocal, EDOF o trifocal y estudiaron reproducibilidad en un subgrupo. El método separó tamaño e intensidad de glare, halo y starburst; lentes distintas podían compartir tamaño y diferir en intensidad.[29] El capítulo comunicará cada dimensión y no un índice opaco si la geometría está disponible.
9.5. Centrado y ejes
Sección titulada «9.5. Centrado y ejes»En 58 sujetos con dos LIO trifocales, Fernández y colaboradores relacionaron posición del implante, ejes oculares, OSI y distorsión luminosa. OSI y el índice de distorsión correlacionaron moderadamente; una centración temporal mostró relación con menor distorsión, mientras chord mu y chord alpha no ofrecieron umbrales simples.[30] Los autores pidieron estudiar valores extremos antes de establecer cortes de exclusión.
Esto impide convertir «ángulo kappa grande» o una distancia pupilar en contraindicación automática. Debe declararse qué centros se comparan, bajo qué luz, con qué instrumento y con qué diseño.
9.6. Halo, catarata y poder diagnóstico
Sección titulada «9.6. Halo, catarata y poder diagnóstico»Palomo-Álvarez y Puell compararon 53 ojos con catarata y 31 controles de edad semejante. Straylight, radio de halo y agudeza distinguieron grupos; el radio de halo obtuvo mayor área ROC en esa muestra.[31] Un buen clasificador de grupo no es por sí solo una indicación quirúrgica. La decisión necesita discapacidad, bilateralidad, riesgo, alternativas y expectativa de beneficio.
9.7. El ángulo de glare importa
Sección titulada «9.7. El ángulo de glare importa»Łabuz y colaboradores midieron en banco cuatro LIO trifocales mediante un sistema basado en straylight a 7°, 3,5° y 2,5°. Las lentes parecían similares a 7° y divergían a ángulos menores; algunos diseños con corrección cromática mostraron mayor dispersión estrecha.[32] Una prueba clínica diseñada para gran ángulo puede no detectar un halo difractivo concentrado cerca de la fuente.
La consecuencia no es que un método sea erróneo. Cada uno observa una región distinta. Deben emparejarse ángulo del síntoma, rango del instrumento y modelo de PSF.
9.8. Dibujar lo visto y predecirlo
Sección titulada «9.8. Dibujar lo visto y predecirlo»Kollbaum y colaboradores compararon PSF computadas desde aberrometría con dibujos y descripciones de usuarios de lentes de contacto multifocales. Encontraron concordancia entre espacios perceptivos y calculados, apoyando que ciertos rasgos de imagen pueden comunicarse y modelarse.[33] La experiencia subjetiva contiene estructura útil; no es mero ruido. Sin embargo, el estudio no convierte un dibujo en una aberrometría ni garantiza que toda molestia se derive de la PSF calculada.
9.9. Simulación preoperatoria de halos
Sección titulada «9.9. Simulación preoperatoria de halos»En 2026, Papadogiannis y colaboradores simularon diez diseños de LIO en diez participantes. Dos métodos de halo correlacionaron entre sí, con cálculos ópticos y con molestia; un método rápido redujo tiempo y variabilidad.[34] Es una demostración prometedora, pero de tamaño pequeño y entorno controlado. La simulación puede mejorar la conversación y revelar aversión, no reproducir la cirugía completa.
9.10. Hacia una clasificación estandarizada
Sección titulada «9.10. Hacia una clasificación estandarizada»Huang y colaboradores revisaron 5.059 registros, incluyeron 142 estudios y realizaron un Delphi con 20 especialistas. El sistema final distinguió siete síntomas positivos, uno negativo, modificadores ambientales, repercusión y estrategias intentadas.[35] La propuesta mejora el vocabulario común y la comparabilidad, aunque necesita validación prospectiva, traducciones y sensibilidad al cambio.
También en 2026 se validó inicialmente un dispositivo que mapea el área y forma de glare incapacitante. Diez repeticiones en seis participantes estimaron un error relativo aproximado del 8 %, y una prueba de factibilidad en 18 sujetos diferenció lentes de contacto mono y multifocales.[36] Debe presentarse como tecnología emergente, no como estándar ni como fuente de umbrales terapéuticos.
10. Simuladores visuales
Sección titulada «10. Simuladores visuales»10.1. Qué pueden aportar
Sección titulada «10.1. Qué pueden aportar»Un simulador puede presentar de forma reversible:
- monovisión con distintas anisometropías;
- multifocalidad o EDOF;
- perfiles de pequeña apertura;
- diferentes adiciones;
- y halos calculados o medidos.
Permite comprobar si la persona entiende el compromiso y observar respuestas binoculares iniciales. Es especialmente útil para comunicar que una estrategia amplía rango redistribuyendo foco o luz.
10.2. Qué no reproducen
Sección titulada «10.2. Qué no reproducen»- extracción del cristalino y pérdida de acomodación residual;
- posición, inclinación y centrado final de una LIO;
- incisión, astigmatismo inducido y curación;
- cápsula posterior y opacificación;
- aberraciones distintas de las incluidas;
- campo, contraste y espectro de la vida real;
- adaptación durante semanas o meses;
- expectativas asociadas a una intervención irreversible.
Una buena tolerancia reduce incertidumbre; no garantiza satisfacción. Una mala primera experiencia puede ser informativa, pero debe repetirse con refracción, pupila, centrado y entrenamiento correctos antes de excluir una opción.
11. Bancos ópticos: aislar el dispositivo
Sección titulada «11. Bancos ópticos: aislar el dispositivo»11.1. Condiciones mínimas
Sección titulada «11.1. Condiciones mínimas»Todo dato de banco debe declarar:
- modelo de ojo y córnea;
- potencia de la lente;
- pupila;
- longitud de onda o espectro;
- foco y vergencias ensayadas;
- frecuencia espacial;
- sensor y normalización;
- centrado, inclinación y descentramiento;
- medio y temperatura;
- número de muestras y variación entre unidades.
Una LIO de 20 D en córnea modelo no representa todas las potencias ni todos los ojos. La adición en plano de LIO tampoco equivale directamente a vergencia en plano corneal.
11.2. Banco frente a clínica
Sección titulada «11.2. Banco frente a clínica»El banco responde «¿qué hace esta lente bajo estas condiciones?». La clínica responde «¿qué hace este sistema ocular en esta persona?». La conexión exige escalones:
diseño → banco → ojo modelo personalizado → simulación visual → función monocular → función binocular → experiencia
Saltar del primer o segundo escalón a «el paciente verá así» es una inferencia excesiva. No obstante, el banco es decisivo para comparar mecanismos, detectar sensibilidad a centrado, estudiar MTF a través de foco y formular hipótesis antes de exponer personas.
12. Integración clínica
Sección titulada «12. Integración clínica»12.1. Batería basal escalonada
Sección titulada «12.1. Batería basal escalonada»Nivel común:
- refracción manifiesta y agudeza máxima;
- pupila fotópica y mesópica con condiciones;
- topografía/tomografía y superficie ocular;
- contraste al menos en una condición pertinente;
- entrevista estructurada de fenómenos fóticos;
- exploración de transparencia, retina y nervio óptico.
Nivel ampliado por óptica o intervención:
- pupila durante tarea próxima o intermedia;
- aberrometría corneal y ocular repetida;
- contraste mesópico con glare;
- centrado y ejes;
- cuestionario validado;
- simulación de monovisión o multifocalidad.
Nivel dirigido por discrepancia:
- straylight o doble paso;
- halometría o distorsión luminosa;
- dinámica lagrimal;
- MTF/PSF personalizada;
- OCT macular, campo u otra prueba del diagnóstico diferencial.
12.2. Selección sin umbrales mágicos
Sección titulada «12.2. Selección sin umbrales mágicos»Una pupila grande, HOA elevada o sensibilidad al contraste baja no constituye por sí sola una contraindicación. Debe preguntarse:
- ¿la medida es reproducible?;
- ¿pertenece a la condición relevante?;
- ¿existe una causa tratable?;
- ¿qué diseño interactúa con ella y en qué dirección?;
- ¿hay simulación o evidencia clínica aplicable?;
- ¿qué alternativa evita el riesgo y qué beneficio sacrifica?;
- ¿cómo valora la persona ese compromiso?
El resultado puede conducir a tratar superficie, corregir cilindro, elegir otro diseño, utilizar monovisión más moderada, mantener gafas para una tarea o posponer cirugía. La prueba informa la decisión; no la toma de forma autónoma.
12.3. Seguimiento y causalidad
Sección titulada «12.3. Seguimiento y causalidad»Después de una intervención, repetir una batería diferente crea una comparación inválida. Se mantendrán instrumento, luminancia, corrección, distancia, ojo, adaptación y momento respecto del parpadeo. Se registrarán eventos intermedios y tratamientos.
La atribución causal requiere una secuencia coherente:
- cambio superior a variabilidad;
- dirección compatible con el mecanismo;
- relación temporal plausible;
- exclusión razonable de causas alternativas;
- concordancia con función y, cuando proceda, experiencia;
- reversibilidad o respuesta a corrección de la causa.
Una correlación transversal entre descentramiento y halo no prueba que recentrar elimine el síntoma. Un ensayo con lente de prueba o corrección de ametropía puede fortalecer la hipótesis antes de una acción irreversible.
12.4. Resolver discordancias de manera explícita
Sección titulada «12.4. Resolver discordancias de manera explícita»Las discrepancias no deben suavizarse en un promedio. Conviene nombrarlas y formular el siguiente paso:
- mala MTF y buena función: revisar si la métrica modela la tarea, si existe adaptación o efecto techo;
- buena MTF y mal contraste: estudiar dispersión, retina, nervio óptico, pupila y corrección;
- halo grande y poca molestia: documentar adaptación y actividad sin medicalizar un fenómeno tolerado;
- halo pequeño y gran molestia: comprobar frecuencia, contexto, migraña, ansiedad visual y consecuencias reales sin deslegitimar;
- pupila grande sin deterioro: no imponer una contraindicación basada en promedios;
- pupila pequeña con mala visión: investigar luz retiniana, opacidad, difracción, retina y diseño;
- resultado monocular pobre y binocular bueno: cuantificar sumación y asegurar estabilidad en tareas prolongadas;
- resultado binocular peor: buscar inhibición, dominancia, diplopía, anisometropía o disparidad de calidad.
La integración puede expresarse como una tabla clínica de hipótesis, pruebas a favor, datos en contra y prueba modificadora. Este formato obliga a conservar alternativas. Por ejemplo, un halo tras LIO multifocal puede tener contribución esperada del diseño, pero también cilindro, lágrima y opacidad capsular; corregir secuencialmente esas causas estima cuánto pertenece a cada una.
Cuando ninguna medición reproduce la queja, se revisa primero la validez ecológica. Puede ser necesario recrear distancia, faros, lluvia, duración o transición entre pantallas. «No objetivado en esta batería» es una conclusión válida; «no existe» rara vez lo es.
13. Informe mínimo reproducible
Sección titulada «13. Informe mínimo reproducible»13.1. Pupilometría
Sección titulada «13.1. Pupilometría»- equipo, versión y método de borde;
- diámetro/área y centro;
- luminancia, campo, adaptación y espectro si disponible;
- fijación, distancia, mirada y binocularidad;
- repeticiones, media y variabilidad.
13.2. Aberrometría
Sección titulada «13.2. Aberrometría»- principio, longitud de onda, eje y diámetro;
- refracción y foco;
- convención y orden de Zernike;
- modos incluidos/retirados;
- total, corneal e interna con método de registro;
- mapa, RMS, PSF/MTF y calidad de señal;
- latencia desde parpadeo y repetibilidad.
13.3. Contraste y glare
Sección titulada «13.3. Contraste y glare»- prueba, estímulo, frecuencia y puntuación;
- luminancia, contraste, distancia y adaptación;
- geometría/luminancia de glare;
- corrección, pupila y monocular/binocular;
- resultado por frecuencia y resumen;
- norma y límite de repetibilidad.
13.4. Fenómenos fóticos
Sección titulada «13.4. Fenómenos fóticos»- nombre y descripción libre;
- ojo, localización, forma, color y movimiento;
- condiciones desencadenantes;
- frecuencia, gravedad, molestia y repercusión;
- instrumento/cuestionario y versión lingüística;
- tamaño, intensidad o área si se midieron;
- tiempo de evolución y estrategias intentadas.
13.5. Conclusión por capas
Sección titulada «13.5. Conclusión por capas»El informe terminará con una síntesis prudente:
Bajo condición mesópica definida, se reproduce una pérdida binocular de contraste con glare y un halo frecuente que limita conducción. Existe astigmatismo residual y la LIO está centrada dentro de la variabilidad del método. La corrección cilíndrica mejora contraste, pero no elimina el halo. Los hallazgos apoyan contribución mixta de desenfoque residual y óptica de visión simultánea; no demuestran por sí solos que una reintervención supere riesgos y alternativas.
Este formato distingue dato, prueba de modificabilidad e implicación clínica.
14. Casos razonados
Sección titulada «14. Casos razonados»Los valores siguientes son ejemplos docentes hipotéticos; no constituyen umbrales normativos.
14.1. Caso A: buena agudeza, mala conducción nocturna
Sección titulada «14.1. Caso A: buena agudeza, mala conducción nocturna»Una persona de 62 años alcanza 0,0 logMAR binocular, pero evita conducir de noche. La refracción es estable. El contraste mesópico con glare cae en frecuencias medias, log(s) está elevado para edad y la pupilometría durante una simulación de conducción es de 4,8 mm.
Razonamiento: la agudeza de alto contraste examina el núcleo funcional de la imagen. Los faros añaden velo de gran ángulo y reducen contraste. La pupila puede modular aberraciones, pero no debe declararse causa única.
Acción: revisar cristalino/cápsula, superficie, retina y medicación; confirmar fiabilidad de straylight; documentar binocularidad y tarea. La indicación se basará en discapacidad y balance beneficio-riesgo, no en log(s) aislado.
14.2. Caso B: candidata con pupila mesópica grande
Sección titulada «14.2. Caso B: candidata con pupila mesópica grande»Una mujer de 54 años interesada en independencia de gafas presenta pupila de 5,6 mm en un pupilómetro y 4,9 mm en otro. Lee con 3,2 mm, conduce con frecuencia y expresa fuerte aversión a halos.
Razonamiento: los equipos no son intercambiables; la pupila de lectura no representa conducción. La relevancia depende del diseño, centrado, aberración corneal y simulación.
Acción: repetir con un solo sistema, cuantificar luz y tarea, explorar contraste/glare, explicar incertidumbre y probar ópticas reversibles. El resultado puede favorecer un diseño menos pupilodependiente, monovisión moderada o aceptación de gafas, pero no existe un corte universal.
14.3. Caso C: halos tras LIO trifocal
Sección titulada «14.3. Caso C: halos tras LIO trifocal»Un paciente con buena agudeza lejana e intermedia presenta halos a los tres meses. Se detectan −0,50 D de cilindro, película lagrimal inestable y cápsula transparente. La halometría muestra un anillo grande, pero el cuestionario indica molestia moderada limitada a lluvia nocturna.
Razonamiento: la óptica multifocal produce un patrón esperado; cilindro y lágrima pueden ampliarlo. Tamaño no equivale a necesidad de explante.
Acción: tratar superficie, demostrar efecto de corrección cilíndrica y repetir condiciones. Solo después se discuten láser, LIO adicional o intercambio, incorporando beneficio actual y riesgo.
14.4. Caso D: «parpadeo y enfoco»
Sección titulada «14.4. Caso D: «parpadeo y enfoco»»Una usuaria de pantalla de 49 años refiere recuperación breve al parpadear. La amplitud objetiva no cambia. La aberrometría a 1 s es estable; a 8 s aumenta coma y cae MTF. El tiempo de ruptura reproduce el síntoma.
Razonamiento: el parpadeo renueva la película lagrimal. La mejoría no demuestra restauración de acomodación.
Acción: tratar superficie y ergonomía, repetir la misma secuencia y medir lectura prolongada. El éxito es estabilidad temporal, no la mejor captura.
14.5. Caso E: RMS bajo con mala calidad
Sección titulada «14.5. Caso E: RMS bajo con mala calidad»Un ojo pseudofáquico tiene HOA RMS baja a 4 mm y agudeza excelente, pero glare intenso. OSI está elevado y existe opacificación capsular posterior tenue.
Razonamiento: RMS describe fase central; doble paso incorpora otra distribución de luz. La discordancia señala dispersión.
Acción: confirmar exploración y efecto funcional, valorar capsulotomía según beneficio-riesgo y documentar línea basal. No se llamará «fallo de neuroadaptación» antes de corregir la opacidad.
14.6. Caso F: MTF de banco excelente, paciente insatisfecho
Sección titulada «14.6. Caso F: MTF de banco excelente, paciente insatisfecho»Una LIO tiene MTF alta en banco a 3 mm. El paciente presenta pupila mesópica de 5 mm, coma corneal, leve descentramiento, visión binocular reducida y expectativa de no usar gafas en oscuridad.
Razonamiento: el banco caracterizó otra apertura, córnea y alineación. El diseño puede cumplir especificaciones y no encajar en este sistema.
Acción: reconstruir la cadena dispositivo–ojo–función–meta, corregir factores modificables y comunicar qué parte del problema puede cambiar cada opción.
Puntos clave
Sección titulada «Puntos clave»- La calidad visual no es una cifra única: exige condición, óptica, imagen, función y experiencia.
- La queja y la tarea determinan qué prueba merece realizarse.
- Fotópico y mesópico deben cuantificarse; la etiqueta no sustituye luminancia, campo y adaptación.
- La pupila cambia con luz, edad, espectro, binocularidad, proximidad y tarea.
- Pupilómetros correlacionados pueden no ser intercambiables en un individuo.
- La aberración interna es una diferencia registrada, no una observación aislada del cristalino.
- Toda aberrometría debe declarar eje, pupila, foco, longitud de onda y convención.
- RMS no conserva la forma de la PSF ni predice por sí sola experiencia.
- Las HOA pequeñas necesitan repetición y límites de acuerdo.
- Una óptica multifocal puede sesgar autorefacción y algoritmos de frente de onda.
- La PSF calculada, el doble paso y el banco óptico representan trayectos distintos.
- OSI y
log(s)no son convertibles de forma automática. - La sensibilidad al contraste depende de frecuencia, luminancia, corrección y glare.
- La agudeza fotópica de alto contraste puede ocultar pérdidas mesópicas.
- Halo, glare, starburst y disfotopsia negativa deben preguntarse por separado.
- Presencia, tamaño, intensidad, frecuencia, molestia y repercusión no son sinónimos.
- Los cuestionarios requieren validación lingüística y psicométrica.
- Un simulador reduce incertidumbre, pero no reproduce cirugía ni garantiza adaptación.
- Una MTF de banco predice comportamiento del dispositivo, no satisfacción individual.
- No existe un umbral pupilar o aberrométrico universal que sustituya decisión compartida.
- La comparación longitudinal requiere repetir exactamente el protocolo.
- Discordancia entre capas es información que orienta diagnóstico, no un motivo para invalidar al paciente.
Controversias, lagunas y líneas de investigación
Sección titulada «Controversias, lagunas y líneas de investigación»1. Definiciones lumínicas comunes
Sección titulada «1. Definiciones lumínicas comunes»Persisten grandes diferencias entre pruebas llamadas fotópicas, mesópicas o con glare. Se necesitan condiciones internacionales que especifiquen fondo, espectro, campo, adaptación y fuente.
2. Pupila de consulta y de vida real
Sección titulada «2. Pupila de consulta y de vida real»La pupilometría portátil abre una vía ecológica, pero debe validarse contra instrumentos clínicos, con calibración, mirada, movimiento y protección de datos. Falta conocer qué duración resume mejor una tarea variable.
3. Intercambiabilidad
Sección titulada «3. Intercambiabilidad»Pupilómetros, aberrómetros, doble paso y pruebas de contraste cambian con algoritmo y software. Se necesitan materiales de referencia y estudios multicéntricos, no solo correlaciones.
4. Aberrometría multifocal
Sección titulada «4. Aberrometría multifocal»Los sensores y algoritmos deberían describir frentes complejos sin forzarlos a un foco único. Falta acordar cómo comunicar energía, fase y rendimiento a través de foco en LIO y lentes de contacto.
5. Contraste clínicamente importante
Sección titulada «5. Contraste clínicamente importante»Existen diferencias estadísticamente significativas sin umbrales claros de relevancia. Deben establecerse repetibilidad, cambios mínimos detectables y cambios importantes vinculados a tareas.
6. Dispersión de pequeño y gran ángulo
Sección titulada «6. Dispersión de pequeño y gran ángulo»log(s), OSI y halometría exploran dominios distintos. Se necesitan dispositivos de gran rango dinámico y validación cruzada que conserve ángulo en lugar de producir conversiones simplistas.
7. Taxonomía y PROMs
Sección titulada «7. Taxonomía y PROMs»La clasificación de 2026 ofrece lenguaje común, pero requiere validación en poblaciones y tratamientos diferentes, traducciones españolas y portuguesas europeas, análisis Rasch y sensibilidad longitudinal.
8. Adaptación
Sección titulada «8. Adaptación»Faltan estudios que separen curación, tratamiento de causas, aprendizaje de prueba y adaptación neural. La trayectoria debe medirse desde antes de intervenir y con controles adecuados.
9. Predicción individual
Sección titulada «9. Predicción individual»Los modelos actuales explican medias de grupo. La personalización necesita validación externa con córnea, pupila, centrado, retina, binocularidad, hábitos y preferencias sin sobreajuste.
10. Simulación con validez ecológica
Sección titulada «10. Simulación con validez ecológica»Los simuladores deben representar campo amplio, movimiento, espectro, transición entre distancias y binocularidad. Su valor real será la capacidad calibrada de mejorar decisiones, no solo correlacionar halos en laboratorio.
11. Transparencia y conflictos
Sección titulada «11. Transparencia y conflictos»Instrumentos y lentes están ligados con frecuencia a patentes o fabricantes. Publicar datos crudos, algoritmos, unidades y resultados negativos facilitaría replicación y comparación independiente.
12. Del hallazgo a la decisión
Sección titulada «12. Del hallazgo a la decisión»La pregunta decisiva no es qué cifra separa candidatos «buenos» y «malos», sino qué combinación de hallazgos cambia el balance entre alternativas para una persona y una meta. Este vínculo necesita estudios prospectivos de decisión compartida.
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